Ramón Lobo

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  • Constituyente, la ruta hacia una economía post-petrolera

    Demostrando una vez más su profunda vocación democrática, el presidente Nicolás Maduro convocó a un proceso constituyente que permitirá reorganizar el Estado, alcanzar la paz de la nación y avanzar hacia la construcción de una sólida economía productiva que supere, de una vez por todas, el rentismo petrolero.

    A través de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), se busca perfeccionar el estamento legal de nuestra Carta Magna, recordemos que toda sociedad se va desarrollando, va alcanzando niveles superiores y, por ello, el Jefe del Estado ha planteado la adecuación del texto constitucional a las nuevas exigencias del pueblo.

    El consultar nuevamente a la ciudadanía, el activar el Poder Originario, nos va a permitir en primera instancia garantizar la paz del país, pero también generar todo un proceso constituyente en el área económica, dirigido a cumplir con lo establecido en el segundo Objetivo Histórico del Plan de la Patria, así como con la primera línea estratégica de la Campaña Carabobo 2017-2019 que estamos llevando adelante para, realmente, poder ir generando las condiciones hacia la construcción de una economía productiva, autónoma, soberana y diversificada.

    La constituyente, sin lugar a duda, facilitará la consolidación de un modelo económico que apuntale la generación de los bienes y servicios que requiere la sociedad venezolana, que trascienda definitivamente del concepto rentista, que actualmente tenemos, hacia uno mucho más amplio y productivo, lo que ha denominado el Mandatario Nacional como una economía post-petrolera.

    Democracia y participación popular a través del voto, es la contundente respuesta del Ejecutivo venezolano hacia las acciones golpistas, la violencia fascista y la guerra económica promovida por sectores de la derecha que buscan desestabilizar el país.

    Desde la Vicepresidencia Sectorial de Economía y el Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas respaldamos la decisión de convocar a un proceso constituyente, ya que ello facilitará el establecimiento de bases jurídicas que apoyen el impulso y la recuperación económica de la nación.

    Vamos a acompañar a nuestro pueblo en todos los debates que tengamos que dar en los distintos espacios, para alimentar los instrumentos que actualmente tenemos.

    Junto a nuestro Presidente Obrero estamos decididos a continuar fortaleciendo el legado del Comandante Hugo Chávez, con la única finalidad de seguir dando más poder al pueblo venezolano y garantizar la mayor suma de felicidad posible a la ciudadanía.

  • ¡Nosotros vivimos la época de Chávez!

    Por: Ramón Lobo

    A todos nos gusta hurgar en nuestro pasado y a veces rastreando nuestro linaje, nos gustaría saber si algún familiar por allá bien lejano, hace unos 200 años, anduvo con el Libertador Simón Bolívar, o por lo menos, vivió durante esa época de cambios sociales y políticos que trajeron consigo la creación de una República soberana e independiente.

    Y que contento ha de sentirse todo aquel que descubra que entre sus antepasados hubo alguien que, aunque sea de lejos, vio al hombre que no se conformó con liberar su país del yugo español, sino que construyó una poderosa nación de naciones, conocida como la Gran Colombia.

    Así de orgullosos se sentirán nuestros nietos, y los nietos de ellos, al saber que nosotros anduvimos con el Gigante Hugo Chávez; que no solo vivimos su época de transformaciones, su Revolución, sino que fuimos actores en la creación de una sociedad más justa, en la que priva lo humano por encima de lo monetario, una sociedad socialista.

    Nuestro Comandante Eterno, sin duda, ha sido el segundo libertador que ha tenido nuestra Patria y con éste término no me refiero solamente a Venezuela, sino a toda nuestra América. A cuatro años de su siembra histórica, tenemos que sentirnos orgullosos de seguir recorriendo ese camino.

    Chávez abrio un sendero libertario a nivel continental, con hombres y mujeres distribuidos a nivel nacional que impulsaron, bajo sus orientaciones un accionar político y gubernamental.

    Y sépalo el mundo, nosotros los que vivimos la época de Chávez, los hijos e hijas del Comandante, estamos con la voluntad inquebrantable de defender nuestra Revolución Bolivariana, nuestra Patria, nuestra soberanía, resguardaremos siempre su legado ante las constantes maquinaciones del imperialismo y de la derecha cipaya.

    El asecho de esta derecha nacional e internacional ha estado focalizado en los tres últimos años en un ataque sistemático al funcionamiento de la economía nacional, por tal motivo,  debemos seguir creando las condiciones que aceleren la edificación del nuevo modelo de producción establecido en el segundo objetivo histórico del Plan de La patria “Construcción del Socialismo Bolivariano”, bajo un nuevo esquema de relaciones sociales de producción, tomando en consideración las necesidades del pueblo venezolano y no la reproducción por sí mismo del capital. A decir del Comandante, ¨La economía debe estar al servicio del ser humano y no al revés”

    Bajo la conducción del Presidente Nicolás Maduro, nos corresponde robustecer la organización del pueblo, que fortalezca los nuevos esquemas de trabajo que faciliten superar el rentismo y, efectivamente, nos convierta en lo que está establecido en el tercer objetivo histórico la consolidación de la Venezuela Potencia.

    Ante las dificultades económicas que padece nuestra población, producto de una crisis inducida por sectores de la derecha y que hemos ido superando, el Gobierno Bolivariano se planteó la Agenda Económica Bolivariana, la cual engloba una serie de mecanismos para combatir los ataques especulativos e impulsar la producción nacional.

    La Gran Misión Abastecimiento Soberano, con los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), han sido poderosos instrumentos creados por nuestro presidente obrero Nicolás Maduro, para hacer frente a la guerra económica llevando alimentos de calidad y a precios justos al pueblo.

    Fueron estas estructuras las que encabezaron la resistencia heroica del 2016 y este año asumen la contra ofensiva económica que nos permitirá definitivamente derrotar la guerra económica y normalizar el funcionamiento del aparato productivo nacional.

    La mejor forma de rendir tributo al Comandante Eterno es ser como él, solidario, amoroso, entregado a la causa de los más débiles, bajo la capacidad creativa y fuerza que siempre lo caracterizó, orientando sus acciones bajo la premisa de lograr “La mayor suma de felicidad posible para nuestro pueblo”.

  • Chávez eres tú

    “Chávez ya no soy yo, Chávez es un pueblo. Chávez somos millones”.

    Esa frase nos la repitió, vibrante, nuestro Comandante Chávez durante la heroica campaña electoral del año 2012. Sin duda que nos estaba entregando, como pueblo, el testigo de la Revolución Bolivariana y expresando su confianza en los valores que había sembrado en la conciencia de la inmensa mayoría de los venezolanos y venezolanas.

    Por eso para defender a Chávez; para amar a Chávez lo más importante es hacer lo que Chávez dijo e hizo para construir una sociedad honesta, de trabajo productivo, libertaria, igualitaria, critica, justa, profundamente democrática, una sociedad socialista.

    Chávez eres tú cuando ejerces el servicio público con humildad, honestidad y mística; Chávez eres tú cuando como dirigente entiendes que el poder no le pertenece a una cúpula sino a un pueblo; Chávez eres tú cuando produces las tierras que la revolución te devolvió; Chávez eres tú cuando cuidas y demuestras que la propiedad social es posible; Chávez eres tú cuando construyes verdadero poder popular en las Comunas; Chávez eres tú cuando asumes la militancia como un apostolado de lucha junto al pueblo; Chávez eres tú cuando no das pie a ser chantajeado por ningún factor interno o externo de poder; Chávez eres tú cuando crees de manera auténtica que hacer una revolución es posible, que otro mundo es posible y es necesario.

    Chávez eres tú cuando cultivas un espíritu de rebeldía para reaccionar contra lo que está mal hecho y tener la conciencia de que es necesario cambiar todo lo que tiene que ser cambiado.

    Chávez es la hermosa juventud que se levanta, especialmente expresada en la Organización Bolivariana de Estudiantes (OBE) y en la muchachada trabajadora de nuestros barrios y campos; que no llora a Chávez, sino que a pesar de las circunstancias difíciles lo hace vivir creyendo en sus ideas, emulando su ejemplo, cantando su pensamiento, formándose para dirigir a nuestra Patria. En ellos y ellas está la llamarada.

    Esa muchachada está dispuesta a hacer lo que Chávez dijo, a continuar lo que él dejo hecho y a construir lo que está pendiente de hacer. El fuego sagrado sigue vivo.

    Tomado de Aporrea
  • Otra de CNN

    No sé si algunos de ustedes lo recuerda, pero en el año 2009 CNN comenzó a promocionar un informe especial, en realidad una serie de programas, con motivo del bicentenario de los procesos de independencia en América Latina. Como es bien sabido, fue en Venezuela, el 19 de abril de 1810, donde comenzaron esos movimientos independentistas, y como se comprobó después, pese a que tales acciones se encubrían con el pretexto de salvaguardar los derechos del depuesto Rey español, en el fondo cuanto buscaban era la emancipación. La expulsión del capitán general Emparan en esos mismos días, y otras decisiones tomadas, evidencian que ese era el verdadera objetivo.

    Posteriormente se produjeron movimientos con algunas características similares, pero también con significativas diferencias, hubo importantes acciones en Buenos Aires, Bogotá, Santiago de Chile y México, todos en el mismo año 1810, a partir del 19 de abril.

    Sorpresivamente, CNN comenzó a cambiar su promoción. Ya no apareció Venezuela con el 19 de abril, sino en julio de 1811, cuando se reunió el Congreso y declaró la independencia. En esta misma página del 19 de julio del 2009 denuncie la jugarreta de CNN en un comentario titulado “El Bicentenario” donde señalé cómo la cadena noticiosa alejaba a Venezuela de 1810 y la colocaba junto a Paraguay y El Salvador en 1811. Y preguntaba “¿Por qué ignora los hechos del 19 de abril de 1810 ocurridos en Caracas? ¿Acaso sus asesores no saben que junto con los otros movimientos de 1810 aquí se desalojó del poder a las gobernantes coloniales? ¿Porqué ubicar la declaratoria de independencia por el Congreso en 1811 junto a un movimiento en El Salvador que ni siquiera estalló porque fue delatado por un cura? ¿Por qué CNN ignora el 19 de abril de 1810? Debemos pensar que sea una intención política, difícil creer que se trata de ignorancia histórica.

    Luego, el 4 de octubre, escribí nuevamente sobre el tema, y terminaba así: “Precisamente por evidentes razones políticas. Para evitar las comparaciones en la ‘celebración’ del bicentenario de la independencia en CNN se olvidaron de Venezuela y su posición pionera en ese proceso de 1810, y la lleva a 1811 cuando se declara la independencia, criterio que no utiliza para incluir a Argentina, Colombia, Chile y México que declararon su independencia años después, pero esa omisión no debe extrañarnos. Lo que sorprende es el silencio de la Comisión del Bicentenario de la Independencia, que parece ignorar las intenciones de CNN o atribuirlas a una omisión por desconocimiento de la historia”.

    Hubo quienes le advirtieron a los ejecutivos de CNN que ese proceso de hacia 200 años, iniciado por Venezuela, se estaba repitiendo también en estos años, con la insurgencia y posterior elección de Hugo Chávez. Nuevamente se mostraba a nuestro país como el precursor en los procesos, ahora, de una segunda independencia.

    ¿Qué hizo CNN? Yo escribí en esa oportunidad varias notas aquí en esta página denunciándolo, y es posible que haya influido primero en los cambios y, finalmente, desaparición de las promociones. CNN descartó la posibilidad de presentar ese “informe” bicentenario. Con esa experiencia de CNN queda demostrado cómo los principios éticos y el compromiso de difundir la verdad, son obviados para imponer sus criterios políticos. Tal como ha ocurrido en Venezuela denunciado por el presidente Nicolás Maduro, y en Estados Unidos alertado por el presidente Donald Trump.

    Cuando el presidente Nicolás Maduro anunció la creación de la Misión Justicia Socialista dijo que sería un instrumento para combatir la corrupción. Aunque todavía no se han conocido de sus funciones y estructura, confiamos en que se habrán escuchado esas palabras y que con las denuncias del mismo Maduro sobre la corrupción en Pdvsa y el papel de los nuevos directivos, así como el caso de los implicados aquí en el caso Odebrecht, tiene bastante para que cortar.

    Pese a los desmentidos del gobierno colombiano sobre cómo los paramilitares están ocupando áreas que antes eran de las Farc-EP, esta invasión sigue ocurriendo, y en Santander del Norte, que es una de las zonas más militarizadas, 349 colombianos han tenido que emigrar a Venezuela, e igualmente ha ocurrido en zonas de las Guajira, donde operan los paras Águilas Negras, que igualmente han obligado a muchos a llegarse a terrenos del Zulia, donde el gobierno regional los ha atendido.

    Vean un mal ejemplo de las relaciones de los partidos de izquierda: el martes 14 recibí por primera vez un ejemplar del periódico “La Mecha Azul”, órgano de Patria Para Todos. Ocurre que esa prensa ya tiene dos años y yo no sabía que existía. Confío en que José Bracho seguirá enviándomelo. El caso de “Tribuna Popular” es peor, desde hace más de un año no recibo un ejemplar.

    ¿Sabían ustedes que en Europa deambulan 10 mil niños sin padres ni representantes, llegados de Irak, Libia, Siria y otros países entre los millones de desplazados que huyen de las guerras y me sorprendió conocer esa cifra, y la indiferencia de casi todos los gobiernos de esos países europeos ante tremenda tragedia humanitaria.

    La de Ginebra puede ser la tercera o cuarta conferencia de paz para Siria que fracasa. Mientras países occidentales, encabezados por EEUU, apoyen las fuerzas de Estados Islamistas, no será posible un acuerdo. En el fondo lo que buscan es hacer con Siria y con Irak lo que hicieron con Libia, dividirlos en pequeños países.

    Una disposición como la que acaba de aprobarse por voluntad popular en Ecuador, debía ser ejemplo para Venezuela y otros países: la que prohíbe que funcionarios públicos o con cargos electos tengan depósitos en el exterior, en “paraísos fiscales”. En Ecuador apenas tienen 39 mil millones de dólares, vuelvo a preguntar, ¿Cuántos en Venezuela?

    Se asegura que unos 600 millardos de bolívares pagarán cada mes las empresas por el bono de alimentación. Me parece exagerado, pero de lo que sí estoy seguro es que los trabajadores beneficiados con los recientes incrementos decretados, creen que si no se contienen la especulación y las exageradas alzas de precios, de poco servirán.

    ¿Cómo reaccionarían nuestros cardenales cuando vieron la foto del Papa Francisco con el padre Numa Molina?

    Por supuesto que ustedes se enteraron de la tragedia del Liceo de Caricuao, donde un grupo de compañeras arremetió contra una liceísta embarazada y la mataron a golpes y patadas. Parece que hechos similares, aunque no tan trágicos, son frecuentes en la población estudiantil de ese sector. ¡Grave!

    A los amigos y relacionados, me contenta informarles que tengo nuevamente operativo mi tradicional celular 0416.

    Tomado de UN
  • ¡Que no se nos olvide!

    Prohibido olvidar decimos cuando rememoramos la brutal masacre con que fue respondida la rebelión popular del 27 de febrero de 1989.

    Sin embargo, es importante que tampoco se no se nos olvide nunca las causas de la ira popular, que no solo estuvieron en el ámbito de las necesidades materiales, sino también en la profunda indignación frente a la desigualdad, indolencia, atropello, abuso del poder y la exhibición de los odiosos privilegios de los cogollos políticos y empresariales expresados en el abuso policial diario; en la ausencia de justicia legal que protegiera al pueblo trabajador; en la publicación impúdica de las fotos de las suntuosas bodas y fiestas de altos dirigentes políticos, generales y burgueses; en los discursos vacíos en defensa de una “democracia” de la cual el pueblo no era protagonista y en el uso desfachatado de las instituciones del Estado al antojo de intereses personales o grupales.

    Que no se nos olvide que nosotros como pueblo no hemos aceptado nunca que en nombre de glorias pasadas, nuevos cogollos se crean con el derecho a ejercer el poder absoluto y a justificar sus odiosos privilegios. Allí está la historia, la rebelión popular de 1814 contra el mantuanaje republicano; la rebelión de 1846 contra los auto traicionados héroes de la Independencia; la rebelión de los andinos, de 1898, contra los caudillos del viejo liberalismo; la rebelión de 1936 contra el gomecismo “pacificador”; la rebelión del 23 de enero de 1958 contra el perejimenismo “desarrollista” y las rebelión del 27 de febrero de 1989 contra los “Padres de la Democracia”.

    Que no se nos olvide, como cantaba Alí Primera, que el pueblo venezolano “es como un cuero seco, si lo pisan por un lado, por el otro se levanta”.

    Honor y gloria al pueblo rebelde del 27 F y de siempre. La Patria sigue llorando a sus hijos e hijas.

    Tomado de Aporrea
  • Trump y la sifrina

    La derecha siempre rodando. Nuevamente la sifrina se anota un mohoso “éxito” tomándose una selfie con el Presidente Trump, ignorando que ya la mitad del planeta empieza a entrar en pánico, pendientes de si el último disparate del personaje incluye bombardear, arrasar, amedrentar o bloquear a algún imaginario enemigo. Atrás quedó la promesa aquella de dedicarse exclusivamente a los espinosos y conflictivos asuntos internos del imperio norteamericano. Lo de no seguir amedrentando a los demás países del mundo fue pura cháchara. Un amague no más.

    Es verdad que Trump aún no ha tenido tiempo suficiente para confirmarle al mundo las razones de sus temores. Sin embargo, tiene bajo su mando la maquinaria militar más sanguinaria e inescrupulosa del planeta. Es solo cuestión de tiempo para que un inestable y alocado Trump vaya llenando su palmarés de muertes, sangre y destrucción. Si hasta el Premio Nobel Obama, nunca dejó oxidar los mortíferos misiles, presionado por los Halcones de Washington DC.

    Por eso, cuando la sifrina dice con insensata alegría y brillo en los ojos que Trump “está con el pueblo de Venezuela”, debemos estar alertas y prevenidos porque vendrán nuevas arremetidas del imperio.

    En la casualísima “conversa de pasillo” con Mister Trump, de seguro no mencionó el prontuario delictivo del líder neofascista Leopoldo López, responsable de la Salida violenta del año 2014 donde murieron 43 personas. Todo es un juego de doble rasero. Si al líder de un partido neofascista como Voluntad Popular se le ocurriese quemar preescolares (con los niños adentro), incendiar autobuses (con los pasajeros adentro) o ejecutar acciones terroristas en cualquier ciudad de Estados Unidos, de seguro que hubiese sido condenado no a escasísimos 14 años de cárcel, sino que le hubieran aplicado varias cadenas perpetuas. La campaña mediática es de tal magnitud que han logrado “abstraer” y “camuflar” los crímenes de López hasta convertirlo en un candoroso beato, paladín de la democracia y los derechos humanos. Es una burla. Los pueblos del mundo no deben olvidar nunca a las víctimas de López, a los huérfanos y viudas que sus irresponsables acciones violentas generaron por todo el país.

    Pero volviendo al icónico selfie, sale retratado Trump con cara de circunstancias, de obligación, de asepsia ante el odioso compromiso. Es un guion recontra repetido y hasta aburrido. Pero para esta derecha que vive amargada, engañada y frustrada, con cualquier convite se entusiasma y cree (o le hacen creer) que ahora si van a arrasar con el pueblo Chavista. La euforia se esfumará con el tiempo. Casos peores hemos presenciado. Lamentamos recordar varios tragicómicos montajes consumados por los Amos del Valle. La más desastrosa fue la MaríCori que salió por el mundo tirándoselas de “Canciller itinerante”, usurpando las funciones de otros poderes y al final se quedó sin su curul. Nadie puede olvidar sus pálidas canillitas alumbrando en la mismísima Casa Blanca junto al mentecato de George Bush. Pues han desfilado varios presidentes por el Despacho Oval y aún aquí manda la Revolución Bolivariana, aún manda el pueblo venezolano. No la burguesía, no la oligarquía y mucho menos los sifrinos del Valle.

    Lo que es cierto, y temen con razón los políticos de la derecha (a los cuales nunca invitan para esas fotos de familia), es que ante cada ataque o agresión del imperio, las fuerzas revolucionarias y el pueblo se unen como un todo en una cruzada de defensa de la soberanía y la integridad de nuestra patria. Esto no pueden entenderlo los pitiyanquis que viven arrodillados besando las diabólicas pesuñas del Tío Sam. La moraleja por la cual siempre rueda la derecha, es desconocer que cuando nos atacan nos unimos más. Somos un pueblo orgulloso y rebelde que no se arrodilla ante nadie. Si nos señalan como una “amenaza inusual y extraordinaria”, nosotros decimos que somos un pueblo de paz. Cuando falazmente acusan a nuestro vicepresidente Tareck El Aissami de “presunto narcotraficante”, nosotros respondemos la infamia demostrando que, sin la DEA en Venezuela, nuestro país aumentó las capturas y deportaciones de narcotraficantes solicitados por Interpol e incrementamos el derribó de sus avionetas del mal. Pedimos, por el bien de la humanidad, que la Organización Mundial de la Salud atienda de manera urgente la gravísima pandemia que consume y pervierte a más de 30 millones de ciudadanos norteamericanos: la drogadicción.

    Volviendo al tema de los disparates de la MUD, lo que está claro es que a la derecha maltrecha ya se le agotó la creatividad. No le quedan más artistas, bufones o “Notables” con quién seguir tomándose selfies, hacer verbenas o sacar irascibles comunicados acusando a Venezuela de “opacidad” o de “erosión” de la democracia. Pura verborrea estéril para gritarlo ante los medios. Son términos inventados por una frustrada derecha que no encuentra la fórmula mágica para tumbar al gobierno. Ellos son los golpistas, son demócratas de pacotilla. Afuera del país suman chequeras y palmaditas de apoyo de las rancias derechas y corporaciones mundiales, pero dentro del país nadie los sigue y apoya en sus irresponsables locuras.

    La nonagésima reorganización de la MUD es el reflejo de esta desbandada. Nuevamente pretenden esconder sus trapitos y diferencias bajo la alfombra. Pero el martirio y la inmolación a la que fue sometido Chuo Torrealba evidencia que los cuchillos están afilados. Cada quién vela exclusivamente por sus intereses y negocios. La imposibilidad de asaltar el poder tiene locos de remate a estos malcriados sifrinos.

    Richard Canan

    Sociólogo

    @richardcanan

    Tomado de portal Web del PSUV
  • Intento de respuesta

    “¿Por qué Estados Unidos la tiene cogida contra Venezuela?”, me preguntó un estudiante universitario. Intentaré responderle a él y a quienes se formulan la misma interrogante. Ocurre que, a poco de ser electo, Hugo Chávez comenzó a mostrarse como un Presidente distinto a todos los que nos han gobernado desde 1908, cuando Juan Vicente Gómez le dio un “golpe suave” a Cipriano Castro, solicitó el apoyo de EEUU, que inmediatamente envió unidades navales a apoyarlo.

    A partir de entonces todos los gobiernos han tenido políticas exteriores dependientes del Norte; nunca hubo divergencias significativas, el país había perdido la soberanía que habían conquistado nuestros libertadores.

    Con la llegada de Chávez al poder, todo cambió. El lenguaje y los hechos los mostraron como alguien distinto; que ni las oligarquías locales ni Washington podían controlarlo, influirlo. Aunque al comienzo quiso que las relaciones con EEUU fuesen de respeto a nuestra independencia, su política hacía suponer que esto sería imposible. Vean si no. Prohibió que los marines desembarcaran en nuestras costas durante la tragedia del Litoral, retiró a la Armada y a la Fuerza Aérea de las maniobras conjuntas dirigidas por los estadounidenses, sacó a la Misión Militar de Fuerte Tiuna. Eran demasiados, pensaban allá. EEUU respondía, esta vez violando los contratos dejó de suministrar mantenimiento y repuestos a los aviones F16 y prohibió que cualquier país que usará tecnología norteamericana vendiera equipos armados al país, Brasil no pudo suministrarle aviones de entrenamiento ni España unidades navales.

    Pero Chávez iba más allá. Comenzó a hablar de socialismo del siglo XXI, contra el capitalismo, y se definió antiimperialista, en lenguaje casi en desuso. Además, fue reiterativo contra el mundo unipolar, reforzó las relaciones con Rusia y China, y las convirtió en alianzas estratégicas. En algo debió contribuir la presencia de estos países en la región.

    Alguna influencia debió tener en las elecciones de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, que fueron ganadas por fuerzas progresistas que cambiaron la geopolítica continental, y ayudó a estabilizar a Cuba y Nicaragua. En la OEA, como nunca antes, EEUU perdía votaciones. Siendo candidato presidencial, Barack Obama declaró que “la creciente influencia en América Latina del presidente venezolano Hugo Chávez no debe sorprender en Washington, dada la poca asistencia económica que EEUU dedica a la región”. Era mucho mas que eso.

    Fue más atrevido, comenzó a gestionar la unidad continental. Agrupó, con Fidel Castro, algunos países en la Alba, y creó Petrocaribe. Acercó a los países angloparlantes del Caribe, que por años miraban a Londres y a Washington. No se conformaba. No fue de la nada como surgieron Unasur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), una organización americana sin EEUU ni Canadá, pero con Cuba. Estaba apoyado por Lula y Kirchner. Esto se les hacía insoportable. Se acentuaron los ataques y denuncias contra el gobierno de Chávez, en alianza con la derecha venezolana y los grandes medios de la región.

    Nueva etapa. A la inesperada y extraña muerte de Chávez, tanto en el Norte como en la derecha, y particularmente aquí en Venezuela, creyeron que había llegado el momento. Para aprovechar la circunstancia, desconocieron a Nicolás Maduro como Presidente, convencidos de que no soportaría una embestida frontal desde afuera y desde adentro. Al nuevo gobierno no le dieron tregua, en tanto éste mantenía las políticas y objetivos del gobierno de Chávez. El presidente Obama dictó el decreto que denuncia a Venezuela como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos (¡!), y su política exterior fue condenada por unanimidad en la Cumbre de las Américas en Panamá. Olvidó que habían dejado de ser su patio trasero. Pero no desmayaban en su política agresiva contra Venezuela, expresada en guerras económica y mediática Poco antes de abandonar el gobierno prolongó la vigencia de ese repudiado decreto.

    El nuevo presidente, Donald Trump, dio recientes señales. Hay quienes creen que se trata de una decisión coyuntural, producto de millonarios lobbies, y otros que ese “gesto” está en la esencia de la política estadounidense, en defensa de sus intereses, y que tendrá otras expresiones. Si es un hecho antigubernamental, ¿no les parece extraño el silencio de la oposición? ¿Será que no les gustó a todos?

    • Rodolfo Sanz, de la Dirección Nacional del Psuv, se mostró de acuerdo con una decisión del TSJ que disuelva la Asamblea Nacional y convoque a unas nuevas elecciones parlamentarias. Es la única salida si no hay un acuerdo entre las partes: TSJ-Ejecutivo-AN.
    •  En el Gobierno estaban conscientes de que la orden para suspender la señal de CNN afectaba la libertad de expresión y provocaría una campaña internacional, pero valoró más que era un activo instrumento opositor, sin apego a la ética profesional, que actuaba más haciendo política que periodismo.
    • No se entiende cómo ha sido posible que no se conozca el origen de la serie de sabotajes al servicio eléctrico, a pesar de que han sido detenidos algunos de los responsables y la materia está en manos del Comando Antigolpe.

    Tomado de Últimas Noticias

  • La confianza del pueblo

    En la última emisión del programa radial Encuentro Popular, que conduzco todos los miércoles, sostuvimos una especie de coloquio con un grupo de jóvenes que hacen vida cotidiana sobre los temas que discute hoy la juventud.

    En un segmento del debate, les pregunté acerca de sus críticas a la dirigencia revolucionaria, ellos y ellas contestaron que si las había, pero también reconocían que no era fácil la tarea. Sobre todo me gratificó la respuesta unánime: “Más que criticar ellos y ellas estaban ocupados de producir, de estudiar, de organizarse, de aportar”.

    Esa respuesta indica el alto nivel de conciencia acerca del papel protagónico de la mayoría de los sujetos sociales de la Venezuela de hoy, y esa es la muralla contra la cual se estrella el discurso mesiánico y manipulador de la contrarrevolución. Nuestro pueblo tiene comprensión de lo que sucede y sabe que solo desde sus propias fuerzas, desde su propio poder es que saldrán las soluciones a las dificultades actuales, y no se deja seducir por los cantos de sirenas contenidos en frases publicitarias milagrosamente salvadoras, repetidas fastidiosamente por representantes de la maltrecha organización contrarrevolucionaria (MUD).

    Mientras el pueblo confía en sí mismo, en la MUD nadie confía en nadie, mucho menos en su capacidad de liderizar ni siquiera a sus propias bases. Por eso se fueron al exterior, desesperados, a mover los tentáculos del injerencismo y lo lograron: CNN en campaña de guerra contra Venezuela; el Departamento del Tesoro monta una patraña contra nuestro compañero Tareck El Aissami, Vicepresidente de la República, para alimentar el falso positivo de un narco Estado; otra foto pavosa en la Casa Blanca; el apoyo de la dictadura brasileña a la auto extinguida Asamblea Nacional y pare Ud. de contar.

    Los burgueses desprecian a los pueblos, por eso los pueblos con conciencia, como nosotros, no creen en sus pajaritos preñados, “de malas intenciones”. Eso los enloquece, llevándolos a peligrosas aventuras. No debemos banalizar las amenazas contenidas en las últimas acciones imperiales.

    Mientras tanto, el pueblo sigue desde abajo forjándose en medio de las dificultades, organizándose para defender su poder frente a las élites y cogollos de cualquier signo, tomando la calle con la canción necesaria como lo han hecho los compañeros y compañeras agrupados en la organización “UNCANTO” ( @uncantoria ).

    Con Alí Primera seguimos creyendo que “La esperanza no mata al pueblo, pero tampoco lo salva, lo salvará su conciencia y en eso me apuesto el alma”.

  • Las 10 victorias del Presidente Maduro en 2016 por Ignacio Ramonet

    Todo se presentaba muy complicado, a inicios de 2016, para las autoridades de Caracas. Principalmente por tres razones : 1) la oposición neoliberal había ganado las elecciones legislativas de diciembre 2015 y controlaba la Asamblea Nacional ; 2) los precios del petroleo, principal recurso de Venezuela, habían caído a su nivel más bajo en los últimos decenios ; 3) el presidente estadounidense Barack Obama había firmado una orden ejecutiva en la que declaraba que Venezuela representaba una “inusual y extraordinaria amenaza para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos” .

    O sea, en tres campos decisivos –el político, el económico y el geopolítico-, la revolución bolivariana parecía estar a la defensiva. Mientras que la contrarevolución, tanto interna como externa, pensaba tener, por fin, el poder en Venezuela al alcance de la mano.

    Y todo esto en un contexto de guerra mediática de larga duración contra Caracas que comenzó con la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999 y se intensificó a partir de abril de 2013. Alcanzando unos niveles inauditos de violencia después de la elección del presidente Nicolás Maduro.

    Esta atmósfera de agresivo y permanente acoso mediático produce una insidiosa desinformación sobre Venezuela que confunde hasta a muchos amigos de la revolución bolivariana. En particular porque, en esta era de la ‘post-verdad’, la práctica de la mentira, del fraude intelectual y del engaño descarado no es sancionado por ninguna consecuencia negativa, ni en términos de credibilidad, ni de imagen. Todo vale, todo sirve en esta ‘era del relativismo post-factual’, y ni siquiera los hechos o los datos más objetivos son tomados en consideración. Tampoco se acepta el argumento –tan obvio en el caso de Venezuela- del complot, de la conjura, de la conspiración. De antemano, el nuevo discurso mediático dominante denuncia y ridiculiza el « pretendido complotismo » como un inaceptable argumento de una « vieja narrativa » que no es de recibo…

    Todo pues, a principios de 2016, aparecía muy cuesta arriba para el presidente de Venezuela. Hasta el punto de que el achacoso opositor neoliberal Henry Ramos Allup, pasablemente embriagado por su mayoría parlamentaria, se permitió asegurar, en enero de 2016, en su primer discurso como presidente de la Asamblea Nacional, que « en un lapso no mayor a seis meses » sacaría del poder a Nicolás Maduro. Inspirándose sin duda en el golpe de estado institucional contra la presidenta Dilma Rousseff en Brasil, y apostando por una victoria en un eventual referendo revocatorio.

    Así estaban las cosas cuando el presidente Maduro, en una magistral secuencia de jugadas de ajedrez que nadie vio venir –perfectamente legales según la Constitución-, sorprendió a todo el mundo. Renovó, como era su derecho, a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), órgano superior del poder judicial, cuya Sala Constitucional tiene la última palabra en materia de interpretación de la Constitución.
    Saturada de soberbia, la oposición cometió entonces dos errores mayúsculos :

    1) Decidió ignorar las advertencias del TSJ y sesionar con tres diputados del estado Amazonas cuya elección, en diciembre de 2015, estaba bajo suspensión cautelar por irregularidades. Ante esa afrenta, el TSJ dictaminó obviamente que la incorporación de los tres diputados « no electos regularmente » retiraba toda validez a las decisiones de la Asamblea Nacional. De hecho, el TSJ declaró en desacato (desobediencia) a la Asamblea y determinó que « se considerarán nulas todas sus decisiones ». De tal modo que, por sus propios errores, la Asamblea no solo no consiguó legislar, ni controlar al gobierno, sino que, como lo reconocen prestigiosos especialistas en derecho constitucional, se anuló a si misma, dilapidó su poder y se autodisolvió . Esta fue la primera gran victoria de Nicolás Maduro en 2016.

    2) En su obsesivo afán de derrocar al presidente, la oposición antichavista también decidió ignorar los requisitos legales (art. 72 de la Constitución), en términos de etapas imprescindibles y de pasos exigidos por los reglamentos jurídicos, para lanzar un referendo revocatorio en 2016 . Ahí los opositores fracasaron igualmente de manera estrepitosa. Y ello constituyó otra gran victoria de Nicolás Maduro.

    Aún así, llegó un momento, hacia marzo-abril de 2016, en que todo se complicó enormemente. Porque, a las embestidas habituales de las fuerzas hostiles a la revolución bolivariana, vinieron a sumarse una impresionante sequía, la segunda más grande desde 1950, y calores extremos causados por el fenómeno El Niño. En Venezuela, el 70% de la energía se genera por hidroelectricidad y la principal central hidroeléctrica depende del embalse Guri. Al reducirse las lluvias, los niveles de este embalse disminuyeron casi al nivel mínimo.

    La contrarevolución trató de aprovechar esta circunstancia para multiplicar los sabotajes eléctricos, buscando a crear caos energético, enojo social y protestas. El peligro era mayúsculo porque al problema eléctrico se sumaba, por efectos de la persistente sequía, la falta de agua potable…

    Pero el Presidente Maduro actuó de nuevo con celeridad y adoptó medidas drásticas : decidió la sustitución de millones de bombillos incandescentes por ahorradores ; ordenó el reemplazo de los viejos acondicionadores de aire por otros de nueva tecnología ahorradora ; estableció el medio día laboral en la administración pública ; y decretó un plan especial de ahorro nacional del consumo eléctrico y de agua.

    Gracias a estas audaces medidas, el Presidente consiguió evitar el colapso energético . Y obtuvo así una de sus más populares victorias del año 2016.

    Otro de los problemas importantes (quizás el más grave) que tuvo que enfrentar el Gobierno –consecuencia en parte de la guerra económica contra la revolución bolivariana- es del abastecimiento alimentario. Hay que recordar que antes de 1999, el 65% de los venezolanos vivían en situación de pobreza y que sólo el 35% podía disfrutar de una alta calidad de vida. O sea, de cada diez venezolanos sólo tres consumían regularmente carne, pollo, café, maíz, leche, azucar… Mientras que, en los últimos diecisiete años, el consumo alimentario (gracias a la inversión social masiva de la revolución) se disparó en un 80%.

    En sí, este cambio estructural, explica por qué, de pronto, la producción nacional de alimentos, mucho más importante de lo que se cree , resultó insuficiente.

    Como la demanda aumentó masivamente, también se disparó la especulación. Y ante una oferta estructuralmente limitada, los precios se elevaron vertiginosamente. Y se expandió el fenómeno del mercado negro o « bachaqueo ». Muchas personas compraban los productos subvencionados por el Gobierno a precios inferiores al del mercado para venderlos a precios superiores al mercado. O los « exportaban » masivamente a los países vecinos (Colombia, Brasil) donde los revendían por el doble o el triple de su precio subvencionado. De tal modo que Venezuela se ‘desangraba’ de sus dólares – cada vez más escasos por el derrumbe de los precios del petroleo- para alimentar a unos ‘vampiros’ que le arrebataban los productos de primera necesidad a los más humildes, a la vez que se enriquecían de manera excepcional. Semejante inmoralidad no podía continuar.

    Una vez más, el Presidente Maduro decidió actuar con mano firme. Primero -muy importante- cambió la filosofía de la ayuda social. Y corrijió un error mayúsculo que se llevaba cometiendo en Venezuela desde hacía lustros. Decidió que el Estado, en vez de subvencionar los productos, debía subvencionar a las personas. Para que sólo los pobres, los que realmente lo necesitan, tuvieran acceso a los productos subvencionados por el Gobierno. Para todos los demás, el producto se vende a su precio justo establecido por el mercado. Lo cual evita la especulación y el bachaqueo.

    Y segunda medida decisiva, el Presidente anunció que, a partir de ahora, el Gobierno pondría todo su empeño en cambiar el carácter económico del país para pasar de un ‘modelo rentista’ a un ‘modelo productivo’. A este respecto, el Presidente definió « quince motores » para reanimar la actividad económica tanto del sector privado, como del sector público y de la economía comunal.

    Esas dos decisiones esenciales convergen en una original creación imaginada por el Presidente Maduro : los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) que constituyen una nueva forma de organización popular. Hogar por hogar, los representantes de las comunidades organizadas entregan, a precio regulado, bolsas repletas de alimentos. Muchos de estos alimentos son de nueva producción nacional. Los CLAP deberían abastecer, en los próximos meses de 2017, a unas cuatro millones de familias humildes. Garantizando la alimentación del pueblo. Y rubricando así una nueva gran victoria del Presidente Maduro.

    Otra victoria no menor este año 2016 tan difícil, la constituye el récord obtenido en materia de inversión social que alcanzó el 71,4% del presupuesto del país. Es un récord mundial. Ningún otro Estado en el planeta dedica casi las tres cuartas partes de su presupuesto a la inversión social.

    En materia de salud, por ejemplo, el número de establecimientos hospitalarios se multiplicó por 3,5 desde 1999. Y la inversión en un nuevo modelo humano de salud pública se multiplicó por diez.

    La Misión Barrio Adentro, cuyo objetivo es atender a los enfermos en las áreas urbanas más humildes del país, ha realizado casi 800 millones de consultas y salvado la vida de 1.400.000 personas. Las universidades de medicina han formado a 27.000 nuevos médicos. Y otros treinta mil deben obtener su diploma en 2017. Ocho Estados han alcanzado una cobertura de Barrio Adentro 100% en 2016, cuando la meta era de seis.

    Otra victoria social fundamental, no mencionada por los grandes medios dominantes, es la alcanzada en materia de adultos mayores que reciben una pensión de jubilación. Antes de la revolución apenas el 19% de los jubilados recibían una pensión, el resto subsistía a menudo en la miseria o a cargo de sus familiares. Este año 2016, el porcentaje de personas jubiladas que reciben una pensión (aunque no hayan podido cotizar a la seguridad social durante su vida activa) alcanzó el 90%. Un récord en Suramérica.

    Otra victoria espectacular –y que tampoco mencionan los grandes medios dominantes- es la conseguida por la Misión Vivienda encargada de construir viviendas sociales, a precio regulado, para las familias venezolanas humildes.

    En 2016, esta Misión entregó nada menos que 359.000 viviendas (a título de comparación, un país desarrollado como Francia apenas construyó, en 2015, 109.000 viviendas sociales). A eso hay que añadir las 335.000 viviendas rehabilitadas en el marco de la bonita Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor. Una Misión particularmente elogiada por el genio de la arquitectura Frank Gehry, autor del Museo Guggenheim de Bilbao y del Museo Louis Vuitton en París, que ha declarado desear involucrarse en ella. De tal modo que estamos hablando de casi 700 000 viviendas sociales entregadas en 2016. Una cifra sin equivalente en el mundo.

    Desde que inició su mandato, en 2013, el Presidente Maduro ya ha entregado cerca de un millón y medio de viviendas a familias modestas. Récord mundial pasado bajo silencio por todos los medios hostiles a la revolución bolivariana. Y que hasta muchos amigos omiten a veces de mencionar.

    Recordemos, para terminar, algunas de las brillantes victorias conseguidas en el ámbito geopolítico. Por ejemplo, haber impedido que la Organización de Estados Americanos (OEA), dominada por Washington, condenase a Caracas como lo pretendía el secretario General de esta organización, Luis Almagro, quien invocaba la Carta Democrática contra Venezuela.

    O el éxito de la XVII Cumbre del Movimiento de los Países No Alineados (MNOAL) realizada en septiembre de 2016 en el Centro de Convenciones Hugo Chávez de la isla Margarita con la presencia de numerosos jefes de Estado y de Gobierno y de representantes de ciento veinte países que aportaron su solidaridad a Venezuela.
    Enfin, en esta campo, la principal victoria del Presidente Maduro, que efectuó varias giras internacionales con ese objetivo, fue el logro inaudito de un acuerdo entre países OPEP y no-OPEP para la reducción concertada de las exportaciones de petroleo.

    Este acuerdo histórico, firmado en noviembre de 2016, frenó de inmediato el deterioro de los precios de los hidrocarburos que se desplomaban desde mediados de 2014 cuando sobrepasaban los cien dólares por barril.

    Gracias a esta victoria capital, los precios del petroleo –que estaban en 24 dólares en enero- sobrepasaban los 45 dólares a final de diciembre 2016.

    Así pues, en el año más duro y más largo, en el que tantos apostaron por su tropiezo, el Presidente Nicolás Maduro, sorteando todos los escollos, todas las trampas y todas las dificultades, ha demostrado su talla excepcional de hombre de Estado. Y de líder indestructible de la revolución bolivariana.

    Ignacio Ramonet

  • El 2016 demostró la fuerza, cohesión y conciencia del Chavismo para defender al Pueblo Venezolano

    El año que finaliza estuvo signado por un escenario de duras batallas en diversos frentes, constitucional, político, económico y social; en los cuales nos desenvolvimos bajo principios y valores democráticos, bolivarianos, revolucionarios, patrióticos y antiimperialistas, en función de garantizar el legado del Comandante  Hugo Chávez, lo que se traduce en la defensa de las conquistas sociales y políticas alcanzadas, de la mano del gobierno bolivariano, que hoy lidera nuestro presidente Nicolás Maduro.

    Hemos enfrentado una envestida desde distintas dimensiones fomentadas por la burguesía y derecha nacional e internacional. Desde la Asamblea Nacional, la oposición venezolana trato por todos los medios de  derrocar al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro. Empleo distintos recursos legislativos, amparados en una interpretación tendenciosa de la ley y argumentaciones falsas, con la finalidad de dar un golpe parlamentario, al estilo de Honduras, Paraguay o Brasil. De igual forma, mantuvieron una aptitud bravucona con la intención de movilizar a sus seguidores y provocar  una explosión “social” que desplazara al Chavismo de la conducción del país. La renuncia del presidente,  el referéndum revocatorio, la enmienda constitucional, el enjuiciamiento político, la incapacidad mental, el abandono de cargo, entre otros mecanismos, no tuvieron el efecto que aspiraban motivado a lo irracional de su planteamiento y el fraude cometido en la recolección de firmas.

    Orientadas en las consideraciones expuestas, aprobaron de forma fraudulenta diversos proyectos de ley que violentan el estado social, de derechos y justicia, que contravienen el modelo de desarrollo nacional establecido en el Plan de la Patria, asimismo, restauran los beneficios a las elites económicas y sociales que gobernaron al país antes de la llegada del proceso bolivariano. Lo más grave impulsado desde la AN Adeca Burguesa fue la solicitud ante organismos internacionales de una intervención en los asuntos internos, a la par de pretender convertirse en un supra poder, en conflicto permanente con el resto de los poderes publico nacionales, con el objetivo de generar una ingobernabilidad.

    En el plano internacional, apoyado por la vocería de la MUD, los sectores financieros y políticos, con la finalidad de debilitar y dar al traste con la revolución bolivariana, utilizaron el boicot económico, el bloqueo financiero, la guerra de precios contra el barril petrolero, el aislamiento político en el seno de organismos internacionales y regionales, la aplicación de la Carta Democrática de la OEA, la renovación del Decreto Obama y el debilitamiento de la moneda nacional.

    Mientras la MUD saboteaba, entorpecía y sancionaba instrumentos jurídicos para limitar la operatividad del ejecutivo, el presidente Nicolás Maduro invito constantemente al dialogo para superar las adversidades inducidas, así como, coloca en marcha la Agenda Económica Bolivariana, donde destaca la creación del Consejo Nacional de Economía Productiva, con sus 15 motores productivos y la puesta en funcionamiento de los CLAPS y la Gran Misión Abastecimiento Soberano para enfrentar la guerra económica

    Este accionar del Presidente Nicolás Maduro, fue respaldada por el bloque de la patria,  con determinación patriota y la conciencia de las duras luchas que hoy nuestro pueblo organizado en el poder popular y a través del PSUV y GPP confronta ante aquellos sectores restauradores que no han tenido compasión con la familia venezolana en la búsqueda de alcanzar sus intereses grupales y electorales.

    Ante este escenario, el Pueblo Chavista demostró su compromiso con el Plan de La Patria y el liderazgo del Presidente Nicolás Maduro en la batalla permanente por superar el  actual escenario económico propiciado por sectores apátridas y enrumbar definitivamente a la Patria por el sendero de una economía productiva, diversifica, soberana y autónoma, que tenga como eje transversal la producción y distribución de los bienes y servicios que requiere la sociedad venezolana.

    Hoy más que nunca nos corresponde seguir siendo un bloque del Poder Popular, un escudo de protección en la Asamblea Nacional Adeca Burguesa y en aquellos espacios donde sea preciso la defensa y profundización de los logros bolivarianos, al mismo tiempo, acompañar al Presidente Nicolás Maduro en la lucha incesante por alcanzar la mayor suma de felicidad al pueblo venezolano, ante los ataque que impulsa la burguesía en conjunción con la denominada MUD

     

    ¡Solidaridad, Unión, Lucha y Victorias en el año 2017!