Ramón Lobo

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  • TELESUR: ¿Cómo perjudica el bloqueo de EE.UU. a los venezolanos?

    Las sanciones económicas contra Venezuela han sido ampliadas y endurecidas desde 2015, con la primera orden ejecutiva de EE.UU. El objetivo: crear una crisis social para justificar un cambio forzado de Gobierno. La consecuencia: el sufrimiento de niños, hombres, mujeres y ancianos.

    Venezuela ha resistido desde la llegada de Hugo Chávez a la presidencia las agresiones de Estados Unidos (EE.UU.) y sus aliados. Golpes de Estado, violencia opositora, inflación inducida, ataques a la moneda nacional y amenazas de intervención militar. Pero, el más grave de todos es el bloqueo financiero para asfixiar la economía del país suramericano y causar una crisis social, que justifique un cambio arbitrario de Gobierno.

    Para muchos venezolanos y la comunidad internacional, las sanciones económicas y el bloqueo solo afectan al Gobierno de Nicolás Maduro. Esto ejemplifica cómo ha calado la campaña mediática de EE.UU., pues logra imponer un devastador bloqueo al sistema económico de un país y, de alguna manera, posicionarse como salvador en vez de verdugo.

    La realidad es que el bloqueo de EE.UU. ha causado graves daños a la población venezolana, pero para entender cómo y por qué debemos hacer un repaso por algunos conceptos e historia.

    1. Definición de bloqueo y sanciones

    Un bloqueo financiero consiste en evitar que una persona (natural o jurídica) pueda comerciar, comprar, vender, canjear e incluso recibir ayuda de terceros, porque serían sancionados.

    De forma específica, cuando nos referimos al caso de Venezuela, el bloqueo consiste en expulsar al país de los mercados financieros internacionales. Esto impide que pueda renovar o adquirir nuevos títulos de deuda pública en los mercados de valores mundiales.

    El bloqueo contra Venezuela se configura en forma de sanciones internacionales (impuestas por EE.UU. y la Unión Europea) que bloquean la economía del país y limitan el movimiento de los funcionarios del Gobierno venezolano.

    Las sanciones internacionales son “un instrumento, de naturaleza económica/diplomática, que tiene por objeto modificar políticas o actividades de otros países, que suponen violación del derecho internacional o de los derechos humanos”, según el Ministerio de Economía y Empresa de España.

    2. ¿Qué dice la ONU de las sanciones?

    La Carta de Naciones Unidas no reconoce las sanciones. En el artículo 41 indica que “el Consejo de Seguridad puede invitar a los Estados Miembros a aplicar medidas que no impliquen el empleo de la fuerza armada para mantener o restaurar la paz y la seguridad internacionales”. Medidas, no sanciones económicas.

    En este sentido, señala que “las sanciones económicas mundiales y los embargos comerciales integrales aparecen hoy en día como medidas coercitivas obsoletas”. Agrega que “la experiencia muestra que las sanciones pueden tener consecuencias muy negativas para los civiles, especialmente para los grupos vulnerables”.

    3. ¿Por qué existe el bloqueo contra Venezuela?

    Los objetivos que se persiguen a la hora de imponer sanciones internacionales contra un país son varios, pero el principal es “modificar un determinado comportamiento por parte de un Estado, entidad no estatal o un grupo de individuos”, como explica la Cancillería española en su web. Es decir, forzar un cambio de Gobierno como consecuencia del daño económico ocasionado a la población.

    Esta “estrategia” de sancionar y bloquear económicamente a un país no inició con Venezuela. Es una forma de agresión de larga data y entre los ejemplos más notorios están: Yugoslavia (1921), Grecia (1925) y Cuba (1962). El último caso demuestra que no siempre son efectivas para imponer un cambio de gobierno y modelo político, pese a los grandes daños contra la población cubana durante más de medio siglo.

    4. ¿Cómo es el bloqueo contra Venezuela?

    El bloqueo financiero contra Venezuela inició con la orden ejecutiva del 9 de mato de 2015, firmada por el entonces presidente de EE.UU., Barack Obama. Se trató de la ampliación de las sanciones económicas emitidas por el Congreso de Estados Unidos del 10 de diciembre de 2014 contra el gobierno y el conjunto del país.

    La orden ejecutiva fue prorrogada en los siguientes años por Obama y su sucesor republicano, Donald Trump, hasta acumular un conjunto de prohibiciones al sistema financiero y económico venezolano. Estas fueron detalladas por el canciller Jorge Arreaza, en una rueda de prensa de las Naciones Unidas, en abril de este año.

    Arreaza resaltó que las pérdidas financieras de Venezuela, producto de la calificación de riesgo y la imposibilidad de mover los títulos del país,, asciende a 1.4 billones de dólares.

    4.1. Se prohíben todas las transacciones orientadas a conseguir financiamiento para Venezuela, como la compra directa o indirecta de valores procedentes del Gobierno, lo cual incluye bonos, préstamos, extensiones de crédito, garantías de préstamos, cartas de crédito, borradores, aceptaciones de banqueros, facturas o notas de descuento, y papeles comerciales.

    4.2. Se prohíben todas las transacciones relacionadas con la provisión de financiamiento y otras transacciones en cualquier divisa digital, moneda digital o token digital. Esta medida afecta directamente a la criptomoneda Petro.

    4.3. Se prohíbe la venta, transferencia, cesión, u otorgamiento como garantía por parte del gobierno de Venezuela de cualquier participación en el capital de cualquier entidad en la cual el Gobierno de Venezuela tenga el cincuenta por ciento o más de propiedad.

    4.4. Cada vez se limita más a las instituciones nacionales (públicas y privadas) para ejecutar pagos a proveedores, beneficiarios, recibir pagos, ejecutar transacciones, administrar carteras de inversión, cumplir obligaciones financieras como la cancelación de títulos y bonos de la deuda pública, y/o acceder a fuentes de financiamientos internacionales.

    4.5. El cierre unilateral de contratos de corresponsalía bancaria a las principales instituciones financieras venezolanas, como Banco Central de Venezuela, Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela, Banco de Venezuela, Banco Bicentenario, PDVSA y otras. Mientras que los bancos que siguen manteniendo relación con instituciones venezolanas han incrementado significativamente las comisiones bancarias por ejecución de operaciones.

    4.6. Se prohíbe al Banco Central de Venezuela realizar transacciones en dólares estadounidenses. También se limita e interrumpen las operaciones en bancos internacionales dentro y fuera de EE.UU. Esto se ha traducido en mayores costos transaccionales y pérdidas de valor que deben ser asumidos por Venezuela. Además, la situación ha obligado a utilizar otras monedas de mercados emergentes (Liras Turcas, Dírhams y Yuanes), lo que ha generado millonarias pérdidas financieras por las variaciones cambiarias respecto al dólar estadounidense.

    4.7. Bloqueo de activos financieros, capital, filiales y empresas asociadas a estatales venezolanas, principalmente la estatal petrolera PDVSA y sus filiales, como CITGO, la cual posee tres refinerías en Estados Unidos, una red de oleoductos y más de 5.000 gasolineras.

    4.8. Apropiación de recursos denominados en dólares y otras monedas en bancos internacionales, los cuales tenían como condición ser reservas internacionales del Banco Central de Venezuela.

    4.9. También existen sanciones a funcionarios de alto nivel del Gobierno venezolano, pero estas carecen de información. No detallan en cuál banco están las cuentas congeladas ni cuánto dinero tenían. Tampoco dicen cuáles bienes fueron confiscados y en qué parte de EE.UU. (o el mundo) se encuentran.

    5. Consecuencias del bloqueo para los venezolanos

    Como ya se expuso a lo largo del texto, las sanciones de EE.UU. contra Venezuela van dirigidas a bloquear toda su economía. Un concepto que es importante explicar una y otra vez, puesto que la oposición y la prensa alineada a la derecha han posicionado (exitosamente) la matriz de que las sanciones no afectan a la población venezolana, sino que “congelan cuentas bancarias y bienes” de funcionarios gubernamentales.

    La realidad es más siniestra. Estados Unidos, como líder del sistema financiero internacional, ha ordenado que las reservas que le pertenecen al pueblo venezolano (chavistas y opositores por igual) sean retenidas por organismos financieros del mundo.

    ¿Las consecuencias de las sanciones? Hagamos un recuento:

    - Medicinas

    Las sanciones contra Venezuela tienen un grave efecto sobre los venezolanos, debido a que es un país que depende de sus importaciones de alimentos, medicinas y maquinaria para su producción interna.

    A su vez, las importaciones dependen de los recursos por la venta de petróleo, que también es restringido por el bloqueo de EE.UU. Venezuela no puede vender su petróleo porque los compradores podrían ser sancionados. De hecho, las presiones del Gobierno estadounidense contra la India inhibieron que se duplicara los despachos de crudo a la nación asiática.

    Las sanciones impiden importar medicinas que no se hacen en el país ni la materia prima para producirla. El 7 de septiembre de 2017, el presidente Nicolás Maduro denunció ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) el “congelamiento” en un puerto internacional de un cargamento con más de 300 mil dosis de insulina.

    También en noviembre de ese año el laboratorio BSN Medical bloqueó, por orden del Gobierno colombiano, un paquete de Primaquina, medicina para el tratamiento con la malaria, que había sido comprado por Venezuela.

    En 2018, el presidente de la Comisión del Poder Público de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Pedro Carreño, indicó que 39 millones de dólares, destinados para la compra de alimentos y medicinas, fueron devueltos por el sistema financiero internacional a Venezuela

    Por otro lado, las sanciones han saboteado la transacción de 4.851.252 euros necesarios para atender a 26 pacientes venezolanos que se encuentran en Italia, quienes esperan trasplantes de médula ósea. Estas personas reciben tratamiento gracias a un convenio de PDVSA con una fundación. Los recursos forman parte de los 1.543 millones de euros, retenidos por la entidad financiera Novo Banco en Portugal.

    Los bloqueos a las transacciones venezolanas para la compra de medicinas ocurren día a día, pero la mayoría no salen a la luz pública.

    Alimentos

    Las sanciones también impiden importar alimentos e incluso desarrollar la industria agroalimentaria, ante el bloqueo para adquirir nuevos insumos y equipos. Se trata de un duro golpe para la población venezolana.

    Un ejemplo de esto ha sido el bloqueo naviero para el ingreso de los alimentos distribuidos por los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un sistema de organización popular para llevar bolsas de comida casa por casa.

    El 19 de mayo de 2019, el secretario general de los CLAP, Freddy Bernal, informó que el Gobierno de EE.UU. sancionó a 10 de las 12 empresas navieras que trasladaban alimentos a Venezuela, para los CLAP. Aunado a esto, no se puede pagar directamente en dólares a México por los alimentos y las transacciones deben hacerse a través de un tercer país. Como resultado, el intercambio comercial pasó de tardar 20 días a 60.

    Anteriormente, en 2016, Bernal había denunciado que bancos congelaron el pago en moneda extranjera a proveedores internacionales para impedir el ingreso de barcos contenedores de alimentos. Una táctica que se sigue repitiendo y amenaza con empeorar.

    El Wall Street Journal reportó el 21 de mayo de 2019 que EE.UU. planea introducir en los próximos tres meses un paquete de sanciones dirigidas a destruir el programa de alimentos CLAP.

    Educación, deporte y cultura

    Las sanciones afectan la educación e investigación del país, debido a que no es posible adquirir equipos para las ciencias básicas o libros y otras bibliografías que se producen fuera de Venezuela.

    También el deporte se ve afectado porque la nación suramericana no puede importar equipos e implementos deportivos. Mientras que los bloqueos de pagos internacionales amenazan con no poder trasladar a los atletas a competencias mundiales.

    Un ejemplo de esto ocurrió el 6 de septiembre de 2017, cuando un banco internacional impidió la transferencia de los recursos por más de un millón y medio de dólares para cancelar pasajes de avión, alojamiento y otros conceptos. En esa oportunidad, el Gobierno venezolano entregó aviones estatales para el traslado.

    https://www.telesurtv.net/telesuragenda/consecuencias-bloqueo-sanciones-eeuu-poblacion-venezolana-20190522-0043.html

  • IMPACTO ECONÓMICO DE SANCIONES YANQUIS SUPERAN LOS US$ 65 MILLARDOS

    Por Jesús Faría

     Las revoluciones y las agresiones imperialistas

    A lo largo de la historia, las revoluciones de liberación nacional, las socialistas e, incluso, gobiernos progresistas han sido víctimas de sistemáticas arremetidas imperialistas.

    Intervenciones militares, guerras civiles, operaciones encubiertas, magnicidios, golpes de Estado, guerras económicas…, configuran el abultado expediente de las criminales acciones del imperialismo con el propósito de derrocar a gobiernos que se han rebelado a su tutelaje.

    En el caso venezolano, los EEUU le declaran la guerra al gobierno bolivariano desde el mismo momento en que el comandante Chávez arriba al poder. Para la arrogancia imperial era inaceptable que un gobierno ejerciera su soberanía y desafiara la hegemonía impuesta desde comienzo del s. XX en su “patio trasero”. El efecto contagio de ese gobierno revolucionario en la región constituía y sigue constituyendo un verdadero peligro para los planes de dominación de Washington. Asimismo, el propósito de reconquistar las enormes riquezas naturales de nuestro país son una causa fundamental de esa agresión.

     Propósito y origen más reciente de las sanciones económicas

    La aplicación de sanciones económicas representa uno de los métodos predilectos empleados por el imperialismo para desestabilizar naciones y derrocar gobiernos.

    La línea de acción es muy simple. Las sanciones generan crisis económicas que desembocan en ingobernabilidad y caos, traduciéndose finalmente en el derrocamiento de los gobiernos por diversas vías: derrota electoral, estallido social, golpe de Estado, guerra civil, intervención extranjera con “fines humanitarios” …

    En el caso venezolano, el más reciente ciclo de guerra económica se manifiesta en sanciones económicas que tiene su origen en la Orden Ejecutiva del presidente Obama, marzo del 2015, en la que calificaba al gobierno venezolano como una amenaza “inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de los EEUU y se contemplaba la posibilidad de aplicar sanciones económicas.

    Con Trump al frente de los EEUU, se inicia una escalada dramática de las sanciones con el propósito de provocar un acentuado deterioro de la economía nacional y severos daños a la población, tal como ha ocurrido en numerosos países y con diversos desenlaces, pero en cada caso cometiéndose gravísimos crímenes contra sus pueblos: URSS, China, Vietnam, Cuba, Yugoeslavia, Corea del Norte, Irán, Chile, Siria, Libia, Irak, Nicaragua…

     Las sanciones económicas y sus efectos

    Las sanciones están diseñadas con el propósito delibrado de estrangular a nuestra economía, afectando principalmente a la industria petrolera que genera el 95% de las divisas de una economía altamente dependiente de las importaciones, así como más del 75% de los ingresos del Estado.

    En estos momentos, la industria petrolera nacional no tiene acceso a financiamiento externo, tiene restringida la adquisición de tecnología, no dispone de navieras para el transporte, se le cerró su principal mercado, el estadounidense, todo ello como consecuencia de serias amenazas de severas sanciones a empresas y entes financieros que establezcan relaciones económicas con esa industria y con el país en general.

    El secretario de Tesoro del gobierno estadounidense calculó el costo de las sanciones a la industria petrolera nacional en US$ 18 millardos, entre activos confiscados (Citgo), cuentas cerradas y perdidas del mercado estadounidense. A ello debemos agregar las inversiones que dejarán de realizarse por la amenaza de sanciones, al menos US$ 5 millardos. Asimismo, la merma de la producción petrolera nacional como resultado de las sanciones y la caída de ingresos de divisas y fiscales se traduce en costos para el país en el orden de los US$ 12 millardos.

    La misma suerte corre la actividad de extracción de oro nacional, que se encuentra bloqueada por las amenazas de castigos económicos del Washington a todo aquel que invierta en el país o compre el producto de la explotación del oro nacional. Esto ocasionará costos que fácilmente superarán los US$ 3 millardos.

    Por otra parte, el gobierno de los EEUU prohibió, a través del carácter coercitivo de las sanciones, el financiamiento externo de la República, así como el refinanciamiento de la deuda externa nacional, impidiendo la inyección de recursos a la economía y ocasionando costos financieros muy importantes a la nación. Esta situación, aunado a la perdida de crecimiento económico y todo lo que eso ocasiona, se traduce en un costo de, al menos, US$ 13 millardos.

    Como consecuencia de las sanciones, tampoco disponemos de una banca corresponsal para participar en el comercio internacional, además de que muchos de los socios comerciales se niegan a realizar transacciones comerciales con nuestro país por el temor a durísimas sanciones. Esto implica mayores costos asociados a la reorientación del comercio internacional y las restricciones para llevar a cabo o recibir el pago del intercambio comercial.

    Finalmente, pero no menos importante, las sanciones han conducido a la incautación de cuentas propiedad de la República por más de US$ 6 millardos, destacando los US$ 1,33 millardos del oro en el Banco de Inglaterra, los 1,54 millardos represados en el Novo Banco de Portugal y los 1,5 millardos en el Citybank, Clearstream, y Sumitomo.

    En cuanto a los efectos económicos y sociales más notables, podemos destacar la escasez aguda de medicamentos, el desabastecimiento y carestía de artículos de primera necesidad, la perdida de empleos productivos, la caída de la actividad productiva, el deterioro de los servicios básicos, incluyendo el transporte. La razón es muy sencilla, las sanciones han mermado drásticamente el ingreso de divisas del país, así como la generación de riqueza.

    Asimismo, se han deteriorado drásticamente el sector externo de la economía y las finanzas públicas (afectando notablemente la capacidad de brindar bienestar a la población), entre muchas otras cosas.

    Ilegalidad, inmoralidad y carácter criminal de las sanciones

    Estas acciones vandálicas, ilegales, inmorales y criminales, que se practican contra el pueblo venezolano, han generado un impacto económico escandaloso que ya supera los 65 mil millones de dólares y, de acuerdo a investigaciones muy serias, ha ocasionado la muerte a mas de 40 mil compatriotas, de acuerdo a estudio realizado por el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) con sede en Washington.

    De la manera más descarada, los máximos voceros del gobierno yanqui han afirmado que estas sanciones tienen el propósito inequívoco de provocar “un cambio de régimen” y, como lo han reconocido, los autores de las sanciones están conscientes de los durísimos impactos sociales que generan, los cuales no tienen ninguna importancia en el diseño de las criminales agresiones. Vergonzosamente, esta política es avalada y justificada por actores políticos y económicos locales, que operan en su rol de peones de Washington.

    No cabe la menor duda de que, en estos momentos, las sanciones que asfixian nuestra economía constituyen el principal obstáculo para la recuperación productiva, la estabilidad macroeconómica del país y, por lo tanto, la posibilidad de brindar bienestar a la población.

    Asimismo, hay que destacar que ante el fracaso de las políticas de golpe de Estado y de promoción de la violencia terrorista en función del derrocamiento del presidente Nicolás Maduro por la vía rápida y violenta, la apuesta de Washington se centra en el deterioro socioeconómico y el derrocamiento del presidente Maduro mediante la guerra económica.

    Contraofensiva revolucionaria para derrotar las sanciones

    A partir de una profunda autocritica, el presidente Nicolás Maduro ha convocado al país y, en especial, a las fuerzas chavistas a un gran debate nacional que establezca claramente las debilidades de la revolución bolivariana para superarlas y sus fortalezas para consolidarlas. En ese debate nacional se establecen 5 puntos esenciales para derrotar la arremetida imperial: garantizar la paz, combatir los flagelos de las corruptelas y el burocratismo, mejorar los servicios públicos, perfeccionar las políticas sociales y fortalecer las estrategias económicas.

    El objetivo es el relanzamiento de la revolución bolivariana centrada en principios rectores de nuestro desarrollo como son la eficiencia, la ética, la participación creciente del pueblo, la justica social, la consciencia socialista del trabajo, el desarrollo de nuevas instituciones revolucionarias, entre otras.

    La contraofensiva económica requiere de un clima de orden político y social, así como también de la paz y la soberanía nacional, duramente atacados por el imperialismo norteamericano. Esas son condiciones indispensables para el  despliegue de las fuerzas productivas del país.

    Los cambios que ha venido proponiendo nuestro pueblo en su sólida y profunda sabiduría, nos harán menos vulnerables frente a ataques futuros del imperialismo y serán fundamentos esenciales para la transición al socialismo. Sin embargo, esos cambios deben expresar impactos inmediatos en función de promover el desarrollo a nuestro pueblo y a la economía en el contexto actual dominado por las sanciones.

    Pensamos que debemos concentrar nuestros esfuerzos en los sectores que determinan el desempeño de la nación y la satisfacción de las necesidades del pueblo venezolano. Eso significa garantizar el incremento de la producción petrolera, tarea crucial en una economía de nuestras características. Asimismo, debemos privilegiar dos sectores: alimentos y medicamentos, para atender la difícil situación que atraviesa nuestro pueblo. Un aspecto fundamental lo constituyen los servicios públicos: electricidad, agua, gas, aseo urbano y transporte, sin lo cuales no tendremos estabilidad social y política.

    Todo ello se debe fundamentar en una planificación participativa que apunte a la productividad y la eficiencia en el uso de recursos cada vez más escasos y desplegando solidos estímulos materiales para el desarrollo de las fuerzas productivas.

    Nuestra actuación en este frente debe ser audaz, debemos actuar con la mayor flexibilidad, establecer una amplísima alianza nacional para la recuperación productiva, donde participe en un rol estelar nuestra poderosa clase obrera y convoquemos a la empresa privada, así como a todos los actores sociales del país, incluyendo al poder popular.

    Internacionalmente, debemos realizar el mayor esfuerzo para estimular la participación de nuestros aliados y del capital extranjero en general en la recuperación económica, especialmente en el sector petrolero y en los sectores con notables ventajas comparativas de nuestra economía.

    En cuanto al PSUV, debemos asumir un rol de vanguardia en esta tarea trascendental no solo en el esfuerzo de contribuir al incremento de la producción, sino principalmente en la titánica tarea de promover el cambio cultural de nuestro pueblo, que ponga al trabajo productivo en el eje central de la consciencia social. Hemos observado con entusiasmo un gran movimiento en el seno de nuestro partido en esa dirección, al frente del cual se ha colocado nuestro camarada Diosdado Cabello, 1er vicepresidente del PSUV.

    La producción, el trabajo productivo, se han convertido en tareas esenciales de la revolución bolivariana en la coyuntura actual

     

     

  • Ampliación de la operatividad del Mercado Cambiario Nacional

    Con el propósito de favorecer el desarrollo económico en un mercado cambiario ordenado, el Banco Central de Venezuela (BCV) ha emitido la Resolución N° 19-05-01, como parte de una estrategia en materia de política cambiaria que se ha adoptado de manera conjunta con el Ejecutivo Nacional, en la cual se autoriza a las instituciones del sistema bancario nacional, realizar operaciones de compra y venta en moneda extranjera a través de sus mesas de cambio, con sus clientes del sector privado y operaciones interbancarias. Esta estrategia es consistente con los esfuerzos institucionales de brindar un mayor grado de confianza, transparencia y profundidad al mercado de divisas.

    A partir del próximo lunes13 de mayo, las instituciones bancarias adquieren un papel más activo en el proceso de compraventa de monedas extranjeras, cuya determinación del precio en bolívares de las distintas divisas se formarán como resultado de las operaciones de compraventa que realicen los bancos con sus clientes del sector privado y entre ellos, a través de sus mesas de cambio.

    El Instituto emisor pondrá a disposición del público, a través de su página web www.bcv.org.ve, información sobre el tipo de cambio promedio ponderado, que resulte de las transacciones diarias realizadas a través de las mesas de cambio, el cual servirá de referencia para la economía. Por su parte, cada institución bancaria deberá informar a los ciudadanos los tipos de cambios promedio para la compra y para la venta de sus respectivas mesas de cambio, tanto en un espacio visible en cada una de sus oficinas como, como en sus páginas web y redes sociales.

    Es importante señalar que las casas de cambio y las instituciones bancarias seguirán ampliando los servicios de compra y venta de divisas, a través de los otros mecanismos vigentes, incluyendo el menudeo, tomando como referencia el tipo de cambio promedio ponderado publicado por el BCV.

    Asimismo, el BCV en cumplimiento de sus funciones seguirá realizando el seguimiento continuo del desempeño de las variables macroeconómicas, a fin de, cuando así lo estime conveniente, ajustar su política monetaria a través de los instrumentos disponibles, para incidir sobre las variables objetivo.

    De esta manera se prosigue con la puesta en marcha de mecanismos para la desaceleración inflacionaria que al mismo tiempo facilite la creación de condiciones favorables para la dinamización y desarrollo de un sistema de producción diversificado, que estimule la inversión productiva, la capacidad exportadora de productos no tradicionales y la prosperidad de todos los venezolanos.

    www.bcv.org.ve

  • Palabras como Orador de Orden con motivo de la conmemoración del 19 de abril de 1.810 en el municipio Zea del estado Mérida

    ¡Buen Día a Todas y Todos los presentes!

    Inicialmente contextualizaremos el escenario que nos conduce a tan importante fecha para la historia republicana. En tal sentido, podemos apreciar diversos momentos:

    I. A nivel continental, tenemos:

    -. La rebelión contra el virreinato de Perú del imperio español en el año 1.780, liderada por Túpac Amarú, quien fue ejecutado y desmembrado una vez derrotada la sublevación.

    -. La independencia de Haití del imperio francés en el año 1.804.

    II. A nivel local, destacamos:

    -. El levantamiento desde el año 1.732 del zambo valenciano Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote.

    -. Las acciones comandadas por Francisco de León en contra de la compañía Guipuzcoana en el año 1.749

    -. La rebeldía de los comuneros organizada en La Grita entre los años 1.779 y 1.781

    -. La gran rebelión promovida por José Leonardo Chirinos en la ciudad de coro en el año 1.795.

    -. La llamada conspiración de Gual y España en 1.797 para declarar la independencia de Venezuela. Esta contó con el apoyo de distintos sectores como, oficiales, artesanos, comerciantes, campesinos, pescadores, entre otros. Este movimiento de carácter republicano e igualitario fue descabezado y una vez descubiertos sus jefes fueron ejecutados.

    -. Las expediciones dirigidas por Francisco de Miranda a partir del año 1.806, que aunque fracasan militarmente, durante su desembarco en la Vela de Coro logran izar por primera vez la bandera que más tarde se convertiría en el emblema nacional.

    -. La insurrección de los mantuanos caraqueños en el año 1.808

    III. Las disputas coloniales

    Se caracterizan por las pugnas entre los distintos imperios, británicos, franceses, portugueses y españoles que ocasionaron choques entre ellos, lo cual fue debilitando un imperio en favor de otro; posibilitando favorablemente la lucha independentista americana, al aminorar los mecanismos de dominación política y económica. Tal es el caso, de la invasión Napoleónica a España en 1808, donde se aparta del trono al rey Carlos IV, su sucesor Fernando VII; y se entroniza a José Bonaparte.

    Dada estas circunstancias, donde la información confusa que fluía de Europa sobre la situación en España la cual contrasta con la aportada por la Capitanía General, la nobleza caraqueña pide al alcalde José de las Llamozas que convoque al cabildo para discutir los hechos y se tomen las medidas pertinentes.

    Esta reunión se convoca para la mañana del 19 de abril de 1.810, jueves santo, en la sede del cabildo. Este hecho fue aprovechado por los partidarios de la causa emancipadora para hacer propaganda e invitar a sus amistades, personas influyentes y pueblo en general, para que se dirigieran a las cercanías y manifestaran apoyo a la propuesta.

    Comenzando la sesión del cabildo con presencia de Vicente Emparan, el alcalde José de las Llamozas expuso el objeto, adicionando la necesidad de constituir un gobierno representativo. Sus palabras fueron apoyadas por Martin Tovar, el cual añadió que el pueblo no acataría al Consejo de Regencia. Ante esta proposición, Emparan replica, señalando que dicho Consejo personifica el gobierno legítimo y que debería consultar, en caso tal, con los representantes del mismo antes de tomar una decisión.

    Entendiendo el escenario existente, Emparan, deseoso de ganar tiempo, suspende la sesión con la argumentación de que la solemnidad del día Jueves Santo exigía su presencia en la Catedral. Ante tal situación, Francisco Salías se interpone y tomándolo de un brazo lo conmina a regresar al cabildo; petición que fue seguida con algarabía y aplausos por los asistentes. Emparan, regresa y escucha las intervenciones de Juan German Roscio, José Sosa, José Félix Ribas y el canónigo José Cortes Madariaga.

    Después de estas intervenciones y discusiones posteriores, Madariaga solicita la renuncia de Emparan. Este apela al pueblo presente en la plaza mayor y dirigiéndose desde el balcón del cabildo, les pregunta que si deseaban que él continuase mandando; ante la negativa que prevaleció en la muchedumbre, Emparan exclamo:

    “! Pues yo tampoco quiero mando !”.

    Allí quedo formada la que oficialmente recibió el nombre de Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII. En esta junta no existía una unanimidad en torno a sus pareceres y objetivos, pero se fortalecía a lo interno un movimiento que estaba dispuesto a llevar estos acontecimientos hasta las últimas consecuencias emancipadoras.

    El 19 de abril de 1810, fue la afirmación de una larga lucha, antes y después, que logra su máxima expresión en el Acta de Independencia del 05 de julio de 1.811.

    A 209 años de esta gesta, Venezuela se encuentra nuevamente en el foco de la atención mundial, siempre batallando en contra de los centros imperiales que buscan doblar la rodilla a los países con la intención de someterlos a sus designios.

    En los últimos 20 años, la Patria de Bolívar ha sido sometida a una guerra no convencional con sus distintas dimensiones a saber, mediática, psicológica, política, económica e internacional. Esta agresión ha estado orientado a derrocar la revolución bolivariana con la finalidad de adueñase de los recursos naturales que se encuentran en el subsuelo.

    Ayer fue el imperio español, hoy, es el imperio estadounidense, quien no nos perdona las políticas soberanas implementadas,-por el comandante Chávez y que el presidente Nicolás Maduro le ha dado continuidad-, de protección y aprovechamiento del petróleo, oro, diamante, coltan, entre otros minerales, para el desarrollo integral de la nación.

    Desde el inicio del proceso revolucionario, el imperio estadounidense tras bastidores ha llevado a cabo una política hostil; ahora esta potencia militar, se pone por primera vez al frente de la agresión utilizando a varios países vecinos de su política neocolonial, quienes lamentablemente olvidaron el pasado de lucha que nos unió en contra del imperio español.

    Recordemos a Bolívar que nos advertía de las intenciones estadounidenses “Los Estados Unidos (EEUU) parecen destinados por la providencia divina para llenar de hambre y miseria a la América, actuando en nombre de la Libertad”

    Ante la imposibilidad de lograr el poder político a través de sus lacayos internos mediante los procesos establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), el gobierno de EEUU acentúa el ataqué a la economía nacional, impulsando un bloqueo comercial y financiero que limite el acceso a los alimentos, medicamentos, recursos, bienes intermedios y finales, en el mercado internacional.

    Sus falsos argumentos, después de haber intentado posesionar durante largo tiempo al gobierno como cabeza de un estado forajido, se basa en primer término, es la ilegitimidad de la presidencia de Nicolás Maduro, quien fue electo el pasado 20 de mayo en elecciones libres y transparentes, llevada adelante por el mismo Consejo Nacional Electoral (CNE) que desarrollo las elecciones parlamentarias del año 2015 que gano la oposición y; en segundo lugar, la denominada “ayuda humanitaria¨.

    El concepto de la ayuda humanitaria ha sido una estrategia para apoderarse de las riquezas naturales o salir de gobiernos no dóciles a sus intereses, tal como lo demuestra, lo sucedido por ejemplo en Irak, Libia, Nicaragua y Yugoslavia. Estas operaciones “caritativas” se convirtieron en el preámbulo a una intervención militar directa e indirecta.

    En el caso venezolano, la libre autodeterminación en los asuntos nacionales para diseñar políticas como la energética, provocó la cólera de las transnacionales petroleras que son las que realmente deciden la política interna y externa en EEUU, conjuntamente con los grupos del sector financiero, de la industria militar y comunicacional.

    El haberle impedido a estas transnacionales el acceso a la principal reserva de petróleo del mundo con un pago de una regalía del 1 %, un impuesto que no superaba el 35 %, y la extracción importante de petróleo bajo la figura de bitumen que les reportaba una ganancia excesiva, fue el verdadero detonante para el diseño constante de diferentes acciones efectuadas por Bush, Obama y Trump, para deponer al gobierno bolivariano.

    No podía ser más descarada e hipócrita, esta supuesta “ayuda humanitaria” promocionada por quienes han ejecutado un aislamiento financiero, comercial, económico, estrangulado el aparato productivo y aparte, pretenden robarnos la Citgo, entre otras.

    El alboroto por esté fingido apoyo, no es más que una excusa para montar una función publicitaria que conciba noticias para sensibilizar la opinión de países y organismos internacionales; lo cual facilitaría poner en funcionamiento la fase militar. Para confirmar tal aseveración, ¿Cómo se puede entender?, que nos retienen 20.000 millones de dólares y prometen enviar sin destino aun, alimentos y medicinas por 20 millones de dólares.

    Después de todo este ataque, el gobierno estadounidense quiere presentarse como una especie de salvador, insistiendo con una operación humanitaria que serviría realmente como punta de lanza para una invasión foránea, tal como quedó demostrado en el show que montaron en la frontera con Colombia, donde los camiones transportaban instrumentos para organizar guarimbas.

    Si realmente Donal Trump quisiera ayudar al pueblo venezolano lo que tiene que hacer simplemente es derogar las sanciones impuestas y permitir que los países tengan una relación comercial fluida, -sin amenazas, ni presiones-, con el gobierno nacional.

    Por si lo expuesto, no fuese suficiente, pretendieron destruir con la tecnología más sofisticadas el corazón de la generación hidroeléctrica del país, el Gurí, con la intención de dejar sin energía eléctrica a la población; con las consecuencias negativas que provoca dicha situación sobre el resto de los servicios públicos y la actividad productiva.

    Gracias al esfuerzo de los trabajadores y trabajadoras de Corpoelec en unidad con las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y la sabiduría del pueblo, se ha ido estabilizando el servicio y evitando males mayores, así como, una conflictividad interna.

    En esta agresión sistemática al pueblo venezolano, se hace necesario considerar la aptitud y posición entreguista de un sector de la oposición interna, que se han subyugado a las instrucciones emitida por el gobierno de EEUU, las cuales tienen por objetivo, generar un caos nacional que propicié un estado de incertidumbre, desesperanza, angustia y neurosis colectiva; producto de la escasez, especulación, afectación de los servicios públicos e inflación inducida que impulsan.

    No los indico el Comandante Chávez, “Hacer una revolución no es nada sencillo, ni será fácil”, más aun cuando se requiere trascender las estructuras del estatus vigente, donde se presenta el dilema Grasciano, “Lo nuevo que no terminar de nacer y lo viejo que no terminar de morir”. La embestida del imperio será constante, combatir ese acecho y construir el modo de producción alterno, que nos permita ser más efectivo y eficiente en la combinación de las fuerzas productivas para elaborar los bienes y servicios que demanda la sociedad en cuantía y calidad; así como, seguir fortaleciendo la atención integral de los venezolanos y venezolanas, es la tarea a desarrollar en los próximos años en un todo de acuerdo a lo previsto en el Plan de La Patria 2019-2025.

    Sirva esta fecha para enaltecer el espíritu Unitario y Libertario que ha caracterizado a la Patria, con conducta digna ante las injusticias y atropellos, por muy poderosos que puedan ser los pendencieros.

    La posición soberana asumida por el Pueblo Venezolano ha propiciado un reacomodo de la geopolítica internacional, entre quienes defienden la postura neocolonial y servil promocionada por los EEUU y aquellos que apostamos a un mundo multipolar, donde la cooperación, complementación y solidaridad sean los elementos centrales que deben existir entre los países.

    Reiteramos el llamado a la paz nacional, la cual podemos garantizarla con la conducción y liderazgo del Presidente Nicolás Maduro, a la par de una FANB patriota y cohesionada, conjuntamente con un pueblo en movilización consciente y permanente.

    Queremos finalizar estas palabras recordando al Che Guevara en momentos cruciales que vivía la revolución cubana; momentos, donde se hace necesario fortalecer el espíritu de combate para seguir avanzando. “Sepan los nacidos y los que están por nacer, nacimos para vencer y no para ser vencidos”

    ¡Que viva la Revolución Bolivariana!
    ¡Que Viva La Patria!
    ¡Hasta La Victoria Siempre!

  • VENEZUELA FRENTE A LOS CREADORES DEL CAOS

    Autor: Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu

    Venezuela es sometida a una intensa terapia de caos, la sistemática campaña de los medios, la labor de influencia permanente, la compulsión a cometer actos violentos contra sectores de la clase media,  todo forma parte de un bien elaborado plan.

    La guerra económica provoca escasez, los hábitos de consumo enraizados en la cultura burguesa son afectados, el ataque constante genera sentimientos de inseguridad, de pavor y ansiedad, mantiene a las personas conectadas al odio, las llevan al límite de la resistencia, les mienten, les movilizan; mueve con destreza los hilos de ese odio, convierte a la población en una bomba de tiempo, lista para explotar en cualquier momento.

    Se «prepara el terreno» con el objetivo de provocar una gran confusión mental, ante la avalancha de hechos, de mensajes, de falsas noticias, ante la escasez, la falta de agua, los apagones, los atentados, etc. «Los ciudadanos caen en un estado de regresión tal, que no pueden pensar racionalmente, ni proteger sus intereses», dicen los manuales de la CIA. En ese estado muchas personas son manipuladas con facilidad y, según la Agencia, pueden renunciar a sus creencias.

    Así funciona la estrategia: un ataque terrorista, el colapso del mercado, guerra, huracán, grandes apagones eléctricos, lleva a la población de un país a un estado de caos colectivo, para quebrar la voluntad de las sociedades, dispersar su capacidad de movilización y de respuesta.

    Durante el golpe de Estado en Chile en 1973, mientras las fuerzas armadas desplegaron un contingente impresionante contra el Palacio de la Moneda, bombardeado salvajemente, con el propósito de causar terror, de paralizar, las fuerzas represivas se movieron contra las fábricas y comunas, detuvieron y asesinaron a cientos de personas en las primeras horas. Tanques, aviones, cañones y cientos de soldados contra un puñado de fieles, junto al presidente.

    El país vivía desde hacía meses en una tensión permanente y el rumor de un golpe crecía. Los militares desencadenaron una furibunda represión contra los partidarios de la Unidad Popular (UP), que se saldó con miles de detenidos y centenares de muertos.

    El plan estaba elaborado con anticipación, conocían los nombres y lugares, fueron a los sitios exactos para paralizar la resistencia. Las torturas aplicadas, según narran los testigos, iban dirigidas a más que obtener información a quebrar al individuo.

    También en Chile ocurrieron grandes apagones, previo al golpe y se buscó crear una profunda desorientación, miedo y ansiedad agudos en las personas.

    En Argentina, el escenario del golpe fue también previamente elaborado al detalle, fueron con exactitud a buscar a los líderes sindicales, a los grupos obreros que podían resistir la política neoliberal, que era la plataforma de los militares y sus jefes.

    La maquinaria del terror buscaba eliminar a toda una generación física y psicológicamente. La experiencia de la CIA en la tortura, los experimentos que buscaban deshumanizar a los prisioneros, privarlos de su identidad, «realizar un borrado seguro», sirvieron de paradigma al shock.

    Fueron empleados choques eléctricos, sumergimientos, privación de sueño, inducción de suelo prolongado, aislamiento sensorial, prácticas que se usan hoy contra los prisioneros en la ilegal prisión de Guantánamo.

    IGUALES OBJETIVOS

    En todos los países de Sudamérica, las grandes transnacionales no solo brindaron sus espacios para crear centros de tortura, como fue el caso de la Ford, sino que colaboraron con los militares, entregaron a los dirigentes sindicales, a los obreros «molestos» y participaron en el plan para lograr construir el estado neoliberal.

    El secuestro de los hijos de prisioneros nacidos en cautiverio, para reubicarlos en nuevas familias de la derecha (militares, funcionarios, políticos) formaba parte del proyecto de destrucción de una generación.

    El Cono Sur fue el terreno del caos para lograr implantar el dominio económico de las transnacionales; después de los golpes vinieron el desempleo, la precariedad de los salarios, el control de los sindicatos sobrevivientes, las políticas de austeridad.

    EL ESTADO DE SHOCK

    «El ejemplo más claro fue el 11 de septiembre del 2001. Para millones de personas el mundo que les era familiar estalló en mil pedazos y dio paso a un periodo de profunda desorientación y regresión que la administración Bush supo explotar con pericia. De repente, nos encontramos viviendo en una especie de Año Cero, en el cual todo lo que sabíamos podía desecharse despectivamente con la etiqueta de antes del 11-s»[1].

    La doctrina del shock reproduce este proceso paso a paso, en su intento de lograr a escala masiva, lo que la tortura individual logra en la sala de interrogatorios: destruir la capacidad de una sociedad a responder, acabar con los sentimientos de solidaridad y de ayuda colectiva, transformar al individuo en un ser temeroso, individualista, cuyo único objeto es sobrevivir.

    Un ejército de especialistas se materializó rápidamente para escribir nuevas y sugerentes palabras sobre nuestra conciencia postraumática: «choque de civilizaciones», «eje del mal», «fascismo islámico», «seguridad nacional».

    Con el mundo preocupado y absorto por las nuevas y mortíferas guerras culturales, la administración Bush pudo lograr lo que antes del 11 de septiembre apenas había soñado: librar guerras privadas en el extranjero y construir un conglomerado empresarial de seguridad en territorio estadounidense.

    VENEZUELA RESISTE

    Contra toda lógica imperial, Venezuela resiste. Washington ha tropezado con un obstáculo, que no pueden dilucidar las supercomputadoras y los superagentes y profesionales del caos: la insumisión, la convicción de resistir.

    Millones de hombres y mujeres contraponen ese elemento principal: la solidaridad para resistir, a los maestros del terror, el caos y la ingobernabilidad.

    Tras el sabotaje contra el Guri, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, instó a la comunidad estudiantil a retomar las actividades escolares en resistencia.

    Las actividades escolares, que fueron suspendidas luego de los ataques efectuados al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), se reactivaron este 3 de abril: «En medio de la batalla lo mejor es volver a clases, hagamos un esfuerzo, porque saldremos victoriosos», detalló el jefe de Estado, en respuesta a la guerra planeada y ejecutada desde Estados Unidos para dificultar la vida del país.

    El Gobierno nacional dio instrucciones al Ministerio del Poder Popular para la Educación de reprogramar el año escolar y recuperar los días perdidos.

    Paralelamente entró en vigencia, desde el domingo 31 de marzo, un Plan de 30 días para ir a un régimen de Administración de Carga y de equilibrio, con el objetivo de restituir de manera progresiva el sistema de energía nacional al pueblo venezolano.

    A cada ataque, a cada intento de desestabilización responde el pueblo venezolano, respuesta que no deja de asombrar al mundo y que debería ser una señal de alerta para los maestros del caos. Los valores que la Revolución chavista sembró en estos años, son el principal antídoto contra el shock.

    [1]Klein, Naomi.La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre.

  • EN VENEZUELA SE JUEGA EL FUTURO Y LA DIGNIDAD DE TODA AMÉRICA LATINA por @JohnMAckerman

    … Te ofrezco algunos datos para reflexionar sobre el escabroso tema de Venezuela.

    Primero, Nicolás Maduro fue legítimamente reelecto presidente de la República por un segundo periodo de cinco años en las elecciones del pasado 20 de mayo de 2018. Recibió más de 6 millones de votos, el 67 % de la votación, aplastando a su rival más cercano, Henri Falcón, por más del 40 %.

    Segundo, el sistema electoral venezolano es uno de los más seguros del mundo. La votación es electrónica, los electores son identificados por sus huellas dactilares y el sistema es plenamente auditable. Se utilizó exactamente el mismo sistema en las elecciones presidenciales de 2018 que se había utilizado en 2015 para la elección de la Asamblea Nacional, donde resultó electo Juan Guaidó como diputado.

    Tercero, la Asamblea Nacional se encuentra en plena rebelión en contra del sistema constitucional de Venezuela. En 2015, ignoró la orden del Tribunal Superior de Justicia de cancelar el nombramiento de tres parlamentarios que habían cometido fraude electoral. Y, ahora, Guaidó se autoproclama “presidente encargado” sin absolutamente ninguna base constitucional. La “falta absoluta” del presidente Maduro que, supuestamente, le daría derecho a ocupar el poder ejecutivo durante 30 días jamás ocurrió.

    Cuarto, la oposición en Venezuela dista mucho de ser ‘democrática’. Boicotean elecciones, llaman a la violencia, recurren al racismo y el clasismo y piden la intervención extranjera. Guaidó, en particular, siempre ha estado muy cercano a los proyectos de desestabilización del Gobierno de los Estados Unidos.

    Quinto, la mayoría de los gobiernos del mundo no respaldan a Guaidó. Su apoyo se limita a los EE.UU., los viejos poderes coloniales europeos y los gobiernos de derecha de América Latina. La ONU, México, Uruguay y muchos otros países piden una salida pacífica y negociada a la crisis.

    Sexto, el único interés de quienes impulsan a Guaidó es el petróleo. Venezuela tiene las reservas más grandes del mundo, más de 300.000 millones de barriles, aún más que Arabia Saudita. A John Bolton, a Donald Trump, a Pedro Sánchez, a Theresa May y a Elliott Abrams no les importa la democracia y mucho menos el bienestar de los venezolanos sino, simplemente, imponer a un nuevo líder cercano a sus intereses.

    Séptimo, los logros de la Revolución bolivariana son espectaculares. Se redujo la pobreza a la mitad, se duplicaron la cantidad de centros de salud, se construyeron millones de viviendas de interés social, se crearon 42 nuevas universidades y se eliminó el analfabetismo.

    Octavo, la crisis económica hoy en Venezuela se debe al cerco económico, financiero y diplomático impuesto por Washington, en coordinación con los oligarcas nacionales y los intereses financieros internacionales.

    No es Maduro, sino quienes lo quieren derrocar, quienes estrangulan de hambre al pueblo venezolano. En Venezuela se juega el futuro y la dignidad de toda América Latina. ¿Permitiremos que se imponga un dictador títere desde Washington en Caracas o defenderemos la soberanía popular y la soberanía nacional de los pueblos del sur?

    Si permitimos que hoy caiga la democracia venezolana, después vendrán por los demás.

     @JohnMAckerman / https://actualidad.rt.com

  • “Venezuela no cae por la conciencia de las masas”

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    Este sábado se realizó un conversatorio sobre Venezuela, con el periodista, analista internacional y fundador de América XXI, Luis Bilbao, en la CTA Autónoma de la ciudad de Rosario, en Argentina. Contó con la presencia de María Felisa Lemos, médica que vivió 12 años trabajando en la Nicaragua revolucionaria y con Celeste Leprati, concejala de la ciudad y hermana de “Pocho” Leprati, militante de la Central, asesinado durante la represión de 2001.

    En el auditorio de la CTA Autónoma de Rosario, Bilbao, quien también trabajó en la construcción del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y acompañó a Chávez en sus giras internacionales dijo: “estamos en un momento de retroceso de la lucha de clases a nivel internacional como no se ha visto jamás. Me parece de una enorme importancia que la CTA A convoque a actividades como ésta. Estamos bajo fuego del imperialismo”.

    Señaló además que ayer recibió un video en donde se ve cómo Estados Unidos se va de Venezuela: “no salió en ningún medio, pero es otro triunfo de la Revolución Bolivariana. En Venezuela, los yanquis se quedaron solos, hasta el gobierno de Colombia dijo que no se podía entrar en Venezuela”.

    Ante la escucha atenta de todos y todas agregó: “tenemos una nueva instancia de cruce de flujos de la fuerza de la historia en la que las burguesías latinoamericanas vacilaron ante la voracidad imperialista de Estados Unidos. El capitalismo está en crisis y por eso lleva adelante políticas desesperadas para poder salir de esa crisis. Y en Venezuela ahora no saben para dónde ir. No estamos en un momento de tremenda debilidad. Los yanquis tuvieron que meter bandera en bolsa e irse”.

    El militante y analista internacional enumeró lo que hizo Chávez en la Revolución Bolivariana: “acabó con el analfabetismo (llegó a 0 según la Unesco), llegaron a la universidad los sectores populares, nacionalizó los recursos naturales, disminuyó la mortalidad infantil y la tercerización laboral”.

    Luis Bilbao subrayó además que lo que no quiere Estados Unidos es el socialismo: “nunca he visto esta campaña mediática devastadora. Frente a toda la embestida estadounidense, el Gobierno venezolano no cede, no se fractura, que era la primera misión que tenía Estados Unidos; al contrario, se abroqueló el alto mando político militar. No pueden hacer la guerra con el Grupo de Lima”. Por otra parte, preguntó: “saben lo que es estar una semana sin electricidad y que la población se organice para hacerle frente: tampoco pudieron con eso”.

    “Venezuela no se cae porque Chávez llevó conciencia anticapitalista a las masas. Una de las vías fue su programa radial Aló Presidente, que empezaba a las 10 de la mañana y terminaba a las 18. Lo que decía Chávez era que el capitalismo estaba en crisis, lo que era la explotación, la plusvalía, qué era el socialismo y eso penetraba en la conciencia y en ese camino propuso construir un Partido de masas, el Psuv, que fue y es fundamental”, concluyó Bilbao.

    María Felisa Lemos, médica que tuvo que exiliarse en Francia durante la última dictadura militar y que vivió 12 años trabajando en sanidad en la Nicaragua revolucionaria, dijo: “me encantó escucharlo a Luis porque es una visión esperanzadora. En 2014 fui invitada por el gobierno venezolano para dar clases en la Elam (Escuela Latinoamericana de Medicina), que fue creada por Chávez y en la que se forman jóvenes elegidos por las organizaciones populares de diferentes países de América Latina, África, de Palestina”.

    Lemos contó su vivencia en la Venezuela Revolucionaria: “la experiencia más rica que yo tuve es compartir el taller de marxismo con compañeros de una empresa de distribución de alimentos y pude palpar el apoyo popular. Hace 40 años, hasta la lechuga venía de Estados Unidos”.

    Gustavo Brufman, secretario de Formación de la CTA Autónoma de la provincia y profesor universitario agregó: “la matriz del sistema escolar en Venezuela es absolutamente multicultural”.

    En relación a la soberanía alimentaria, Gustav Martínez, secretario general de la Central santafecina dijo: “Hubo debilidades de los aliados internacionales también para que no se pudiera seguir profundizando”.

    “Tenemos la obligación de generar conciencia, podemos ser 100 a 0, los patrones no los necesitamos”, dijo el Zurdo, Suárez, secretario general adjunto de la CTA Autónoma provincial.

    Entre otros y otras compañeras y militantes, estuvieron presentes también integrantes de Pañuelos en rebeldía y residentes uruguayos en Rosario.

    Por Inés Hayes/América XXI

    (Inés Hayes es periodista, docente universitaria y directora de la Secretaría de Comunicación de la CTA Autónoma de Argentina).

  • NEW YORK TIMES, CNN Y FORBES DESATAN CRISIS EXISTENCIAL EN PERIODISMO OPOSITOR VENEZOLANO Por: Clodovaldo Hernàndez

    Una crisis existencial sacude actualmente a ciertos sectores de la comunicación masiva de tendencia opositora. No es para menos: su verdad ha sido cuestionada, no por gente a la que están acostumbrados a descalificar (y entrenados para hacerlo), sino por medios que hasta ahora habían sido referencias importantes, faros y guías de su quehacer.

    Llueve y no escampa para esta gente. Primero fueron varios medios, entre ellos la muy antichavista CNN, que osaron usar la expresión “autoproclamado” para referirse a Juan Guaidó, en lugar de llamarlo presidente encargado o interino, tal como, al parecer, se había acordado en una especie de consenso semántico  de los grandes poderes políticos, diplomático y mediáticos.

    Es surrealista, pero debemos aclararlo por si acaso alguien lee esta nota dentro de algunos años. La denominación autoproclamado o autojuramentado es estrictamente veraz porque Guaidó se juramentó a sí mismo en medio de una manifestación callejera, pero los impulsores del consenso semántico se pusieron bravos con esa veracidad, al punto de que  Departamento de Estado reprendió públicamente a sus compinches descarriados].

    Luego vino lo peor. El excelso diario The New York Times, uno de los sueños dorados de casi todo periodista fabricado en las escuelas de Comunicación Social de Venezuela, ha tenido la desfachatez de decir la verdad sobre la quema de los camiones en el puente internacional el 23 de febrero, contraviniendo un acuerdo tácito que en este caso –por lo que se entiende- no era solo sobre la semántica sino algo más profundo: sobre la realidad misma.

    Ese sí que fue un mazazo en el medio de la coronilla y no se los pegó Diosdado Cabello, sino un medio gringo de toda gringuitud, casi un mito del periodismo estadounidense, solo comparable en su rol superheroico con El Planeta, ese donde trabajan Clark Kent y Luisa Lane.

    Otra necesaria acotación: el NYT estuvo muy lejos de ser el primero en afirmar que los camiones fueron quemados por guarimberos opositores, no por funcionarios del gobierno. En vivo y directo lo hicieron varios otros medios, incluyendo este portal, LaIguana.TV, y la televisora Telesur, pero para que se desatara la crisis existencial fue necesario que un órgano validado por el statu quo mediático certificara como cierto lo que ya demostraban innumerables videos, fotos, audios y testimonios].

    El tercer impacto vino por cuenta de la revista Forbes, que salió a escena para adelantar que es perfectamente viable la posibilidad de que  el apagón nacional del 7 de marzo haya sido causado por un sabotaje perpetrado de manera remota por EEUU, tal como lo ha denunciado el gobierno de Venezuela.

    Y, para completar esta especie de repentino ataque de veracidad mediática, vuelve a aparecer CNN, esta vez con una investigación sobre un acontecimiento ocurrido hace más de siete meses: el magnicidio frustrado del 4 de agosto de 2018. El reportaje demuestra que fue cierto el complot planificado y ensayado en Colombia para asesinar al presidente Nicolás Maduro, un hecho que los medios y periodistas opositores tanto globales como venezolanos se cansaron de negar, refutar y ridiculizar.

    Este último episodio ya le dio al asunto un giro de alta sospecha, pues nadie estaba esperando que este tema reflotara en un momento como el actual. Resultó inevitable pensar que algo raro están tramando los jefes del NYT, CNN y otros medios, algo seguramente relacionado con las maneras de disputarse el poder que tienen las mafias políticas de EEUU.

    Como sea, queda en evidencia que la verdad para esos grandes medios es una herramienta que solo usan cuando les conviene. Por eso casi nunca la hacen relucir en un primer momento, sino que la esconden hasta que sea buen negocio (político o económico) echarla a rodar.

    A pesar de tan cuestionable sentido de la ética informativa, estos medios globales quedan mejor parados que los medios y periodistas opositores de acá que, en el trance de su tremenda crisis existencial, claman porque se restablezcan de inmediato las “verdades” fabricadas por el consenso político-diplomático-mediático.

    Preguntaría Mafalda: Pero, ¿qué clase de periodismo es esa?

  • Venciendo el golpe eléctrico con resistencia y conciencia suprema

    La unidad de los patriotas, la resistencia activa y la movilización permanente de un pueblo valiente y decidido, que no cae en patrañas ni manipulaciones, son las clave para la indetenible e inminente derrota del golpe eléctrico encabezado por el gobierno de Estados Unidos y sus lacayos en Venezuela.

    Las pruebas irrefutables del reciente apagón, que afectó varios estados del país, responde a un sabotaje del más alto nivel cibernético, que demuestra la desesperación de un sector que se quedó sin opciones ante el fracaso del 23 de febrero con su “ayuda humanitaria” y ahora atacan nuevamente los servicios públicos para sembrar desesperanza, intento que, por cierto, ha resultado infructuoso debido al alto grado de conciencia de la ciudadanía.

    Asimismo, el elevado nivel de profesionalismo y entrega del personal de Corpoelec y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana han permitido y permitirán superar más temprano que tarde todas las vicisitudes que genera está situación, como lo es el acceso al servicio de agua, salud, transporte, entre otros. Estas acciones sin duda pueden considerarse crímenes de lesa humanidad, planificadas en Washington.

    El gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro se mantienen desplegado en todos los niveles para proteger a la población y restablecer todos los servicios afectados, por eso el llamado es a no caer en el juego de la derecha, a no desesperar y a confiar en que Venezuela cuenta con un gobierno que está dispuesto a resguardar a su pueblo en cualquier escenario.

  • APUNTES PRELIMINARES SOBRE LA GUERRA EN LAS REDES CONTRA VENEZUELA

    El #23F aporta la primera gran evidencia de que la izquierda en el continente aprende a defenderse y hacerle frente a la guerra de nueva generación.

    Hay demasiado fogonazo en las redes todavía y quizás es temprano para hacer una evaluación razonada sobre los recientes acontecimientos en Venezuela desde el punto de vista de las acciones ofensivas en redes, pero es posible entrever algunos ejes de una batalla por la disputa de sentido que, a mi juicio, han ganado las fuerzas progresistas con amplio margen.

    Comparto solo unas notas y unas mediciones preliminares que permiten adelantar algunos conceptos que median la disputa entre Estados Unidos y América Latina por el territorio digital y que se expresaron en torno al “Día D” #23F.

    “En Venezuela marcha una provocación dirigida personalmente por el imperio estadounidense (…) no cabe duda de que Trump pretende montar un golpe de Estado en el país”, afirmó el presidente Nicolás Maduro el pasado 24 de enero, y los hechos no han hecho otra cosa que probarlo.

    Los altísimos decibeles contra Venezuela del discurso del presidente Barack Obama, primero, y de Donald Trump, después, con el inflamable senador Marco Rubio de Mariscal de Campo en Cúcuta, no es un sarampión que eventualmente terminará por pasar, si logran o no sus objetivos. Está en la arquitectura del sistema de seguridad nacional estadounidense e incluye las redes como territorio de primer orden para los objetivos del gobierno estadounidense, cuyas operaciones de influencia global no son ataques dispares contra el enemigo de turno.

    El Departamento de Defensa a través de la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) creó el Social Media in Strategic Communications (SMISC) con el doble objetivo de “identificar y contrarrestar las campañas de desinformación y de engaño del enemigo en las redes sociales, reduciendo la capacidad del adversario de manipular del entorno informativo”. El programa fue develado en 2011 y, supuestamente, concluyó en 2015 después de una ola de críticas, aunque especialistas en el tema aseguran que sus estructuras siguen tan vitales y actuantes como entonces.

    En 2010, el Departamento de Estado creó el Center for Strategic Counterterrorism Communications (CSCC), que sigue utilizando abiertamente las redes sociales como plataforma para contrarrestar la “propaganda enemiga”. En palabras de su fundador, el embajador retirado Richard LeBaron, “el CSCC materializa la especialización de la diplomacia pública en el campo de las redes sociales, como los equipos SEAL se especializan en acciones contraterroristas en el plano táctico”.

    El CSCC cuenta con tres equipos multidisciplinares: Inteligencia y Análisis, Planes y Operaciones, y el Digital Outreach Team (DOT), encargados del planeamiento, análisis, diseño y producción de las campañas gráficas y su seguimiento. Su capacidad de interacción en Twitter es casi en tiempo real y alcanza un elevado nivel de interacción en conversaciones con extremistas de todas partes del mundo.

    “Los combatientes son guerreros cibernéticos profesionales, empleados del gobierno de Estados Unidos o contratados en terceros países, además de experimentados guerrilleros aficionados que persiguen objetivos muy bien definidos con precisión militar y herramientas especializadas. Cada tipo de combatiente trae un modelo mental diferente al conflicto, pero usa el mismo conjunto de herramientas”, afirma Renee DiResta en su ensayo “The Digital Maginot Line”.

    Esos entramados están ahora mismo operando en Venezuela, como lo han hecho en otros escenarios. Estas campañas a menudo se perciben como un caos orgánico impulsado por acciones emergentes en línea y acciones de aficionados, cuando de hecho son ayudadas o instigadas por entes estatales e institucionales sistemáticas que van de arriba hacia abajo con entramados jerárquicamente bien establecidos.

    Exactamente lo que se percibe cuando sacamos la cabeza del bombardeo noticioso en el Timeline de Twitter y nos aparece como eje informativo de todos los canales tradicionales y digitales la escuadra Trump-Rubio-Pompeo-Bolton-Abrams, que a diferencia de otras guerras, por primera vez, ha montado la operación golpista un día ampliamente publicitado -el 23 de febrero-, y en un espacio geográfico y públicamente definido: Cúcuta.

    La prueba de la rectoría política de Estados Unidos en la campaña digital está a la vista. Basta con seguir el Timeline de Marco Rubio en Twitter. El 23 de febrero envió más de 50 mensajes y retuits para incitar acciones violentas contra el gobierno de Nicolás Maduro, incluida la incitación al magnicidio, que viola abiertamente los términos y condiciones de esta plataforma social:

    pic.twitter.com/ZwxbWyV1HF

    — Marco Rubio (@marcorubio) 24 de febrero de 2019

    La herramienta Account Analysis de Luca Hammer refleja la agitada actividad anti-venezolana en Twitter del senador, que el 23 de febrero dirigía desde Cúcuta el cuartel general de la provocación contra Venezuela. Según esta herramienta, del 21 al 23 de febrero, las etiquetas más tuiteadas por Marco Rubio fueron: #Venezuela (149), #Maduro (22), #MaduroRegime (15), #Colombia (11), #Cuba (11), #Caracas (7) e #Israel (7).

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    En esos más de 50 tweets del 23 de febrero, el senador adelantó la información de acciones que estaban previamente diseñadas para inculpar al chavismo, como la fake news de que militares cubanos participaban en operaciones en territorio venezolano, sin aportar prueba alguna.

    Por ejemplo, en el siguiente tweet responsabiliza al gobierno venezolano de asesinar a civiles e incendiar tres camiones, poco antes de que las redes se inundaran de videos, testimonios, fotos aéreas e información que probaban que el incendio se había producido del lado colombiano, y que la principal víctima de las agresiones fue la fotógrafa chilena Nicole Kramm, blanco del ataque perpetrado por seguidores del presidente designado por Estados Unidos, Juan Guaidó, en la frontera colombiana:

    #URGENT: Pro-Maduro gang,at the direction of Cuban agents have used firearms against civilian aid workers at the Simón Bolívar bridge.

    Military leaders are cowards if they stand by & allow foreign govt & street criminals to kill their own people. #23FAvalanchaHumanitaria

    — Marco Rubio (@marcorubio) February 23, 2019

    La sala situacional para la guerra informativa, trasladada en pleno a Cúcuta como se aprecia en esta foto que sacó de sus casillas a Marco Rubio, mostró cómo las redes sociales no son exactamente foros sin moderación. Estados Unidos dirigió la campaña y no solo actuó al margen de la regulación tradicional de los medios, sino contra las propias normas de las plataformas sociales y hasta contra un mínimo de normas básicas que se supone debe contener la actuación de políticos y parlamentarios en el mundo.

    El uso de fake news ese día no solo ha supuesto una profunda corrupción de políticos que no dudan en utilizar la mentira y la manipulación para lograr sus objetivos, sino que la mentira y la desinformación se planificaron previamente y se utilizaron deliberadamente para encender la mecha de la guerra con actores interesados, más que en proveer información, en producir reacciones políticas, polarizar y “prender fuego” en los territorios virtuales y físicos.

    Hay hartas discusiones en la izquierda acerca de qué es lo primero, si tomar la calle o tomar la red, como si fueran excluyentes. Los chavistas han comprendido que si hay una tarea política fundamental es la de acabar de entender que la vida on line y off line no van separadas, son una continuidad, forman parte de un solo cuerpo, y que hay que saber apreciar este cuerpo único como termómetro de la vida social y medidor del pulso de la política.

    El territorio fundamental en la guerra de información es la mente humana. Si no eres un combatiente, eres el territorio. Y una vez que un combatiente gana sobre un número suficiente de mentes, tiene el poder de influir en la cultura, la sociedad y la política. Este principio del nuevo ecosistema mediático parece que empieza a ser comprendido por las fuerzas revolucionarias.

    Como ocurre en el territorio físico, hemos visto en la operación mediática contra Venezuela la inducción a gran escala por parte de la oposición de tácticas de guerrilla urbana con poca información y carga excesiva de emoción negativa en la gente, utilizando para ello los chats de plataformas telefónicas, de las redes sociales y los servicios para recaudar fondos por Internet.

    El concierto Venezuela Aid Live, convocado por el multimillonario británico Richard Branson en Cúcuta, es un paradigma de esta estrategia. Su objetivo era sacar a la oposición de sus catacumbas virtuales y movilizarlas a la frontera colombo-venezolana como barricada para la escalada mediática y política, y de paso monetizar la operación. (Por cierto, poco se sabe de los 100 millones de dólares que supuestamente recaudarían:

    La ofensiva del #23F contra el chavismo fracasó estrepitosamente porque, además de otras variables que apuntan a la unidad cívico-militar y a la fortaleza del liderazgo venezolano, hay una altísima presencia de la población en la red y una actuación militante de la ciudadanía, que enfrenta a la oposición en las calles y en las redes.

    El chavismo conoce y se apropia del discurso del liderazgo, acompaña sus propuestas y etiquetas, y desagrega los conceptos para generar contenido propio de forma muy activa. Entiende cada red social y su estilo, y traslada sus mensajes de manera creíble y personalizada. Las etiquetas del golpismo y el intervencionismo en los últimos tres días no han podido señorear las tendencias de Twitter en el país, aunque han hecho un aporte a los hábitos de la red del pájaro azul: la aparición de un hashtag en inglés en el trending de un país de habla castellana, como advirtió agudamente Erin Gallagher:

    A diferencia de la guarimba de 2017, donde se produjo una total esquizofrenia entre lo que ocurría al interior de Venezuela y la narrativa de medios y redes fuera del país, esta vez se logró romper la cámara de eco de la derecha internacional alineada con la operación de guerra.

    La definición canónica de una cámara de eco es la situación en la que información, ideas o creencias son amplificadas por transmisión y repetición en un sistema cerrado donde las visiones diferentes o competidoras son censuradas, prohibidas o minoritariamente representadas. En otras palabras, solo suelen rebotar las ideas de una derecha que se moviliza a la velocidad de un clic y que utiliza laboratorios para moverse en la Internet profunda y actuar sobre las emociones y los intereses de millones de personas.

    Esta situación se quebró en estos días. La derecha ha movilizado a sus actores, pero no han logrado convencer a los que están fuera de sus burbujas. El territorio mental ya no parece ser una posesión exclusiva de los grandes conglomerados mediáticos y sus abrumadores ecos digitales, subordinados a operaciones militares que nos han metido de cabeza en una guerra de nuevo tipo. Ya en 1970, McLuhan escribió, en La cultura es nuestro negocio, “la Tercera Guerra Mundial es una guerra de guerrillas de información sin división entre la participación militar y civil”.

    La escasa transparencia entre lo militar y lo civil, y la permeabilidad de la frontera digital, que hasta ahora habían favorecido a la oposición, ha terminado inclinando la balanza a favor del chavismo con una mejor concertación de los esfuerzos de cientos de medios digitales alternativos y usuarios comunes de las redes que han replicado abrumadoramente las denuncias de la operación mediática dirigida desde Cúcuta.

    El chavismo presentó una propuesta más racional y moralmente consistente, que le permitió halar a segmentos críticos de sus propias fuerzas, a la mayoría de los indecisos e incluso a sectores moderados de la oposición hartos de la violencia, y que por primera vez sale de la frontera nacional y planta cara a los laboratorios internacionales que se han movilizado en esta guerra informativa.

    Para corroborar esta hipótesis hicimos mediciones de dos etiquetas distantes entre sí en el espectro político, utilizando Socialberaring, a una misma hora del 24 de febrero de 2019, a las 10:00 am. Esta herramienta analiza el impacto de un hashtag en Twitter según el periodo de tiempo que la herramienta determina y calcula el alcance, las impresiones, el total de RTs y favoritos, y muestra los 100 últimos publicados. Los tuits relacionados pueden filtrarse por idioma, tipo de contenido y geolocalización

    La etiqueta #IntervencionMilitarYa, el 24 de febrero, revelaba que la mayor cantidad de usuarios provinieron de Brasil, y que los de Estados Unidos y Colombia, sumados, duplicaban a los que tuitearon desde Venezuela.

    El 74 por ciento de los mensajes compartidos con la etiqueta #IntervencionMilitarYa se produjeron desde los móviles, con lo cual se verificó, una vez más, la preeminencia de estos terminales en los escenarios de confrontación informativa.

    Al mismo tiempo, analicé la etiqueta #ManosFueraDeVenezuela. Como se puede apreciar, se replicó en una mayor cantidad de países, y ampliamente los mensajes en varios países de la región superaron los emitidos por el chavismo desde Venezuela. Desde hace varios años he seguido de cerca las campañas en redes sociales contra Venezuela, y no había observado algo similar:

    El chavismo y las fuerzas progresistas en la región, con el acompañamiento de voces en Estados Unidos, se movilizaron en las redes para romper el cerco mediático. Salieron del esquema de la gacetilla de prensa y de la comunicación unidireccional, al cuerpo a cuerpo en la disputa de sentido, con el acompañamiento de algunas figuras de primera línea (influenciadores), que encabezaron las tendencias revolucionarias y utilizaron las redes, en particular Twitter, en la plenitud de su potencial. Respondieron consultas, interactuaron con las audiencias, replicaron orgánicamente con creatividad y humor los desmentidos a las operaciones de propaganda de la oposición y de los voceros de Estados Unidos, y desafiaron de tal manera los puntos de vista de la sala situacional de Cúcuta, que hicieron cometer graves errores al enemigo, como esos tweets emocionales de Marco Rubio llamando al magnicidio de Maduro.

    Es evidente que se produjo una “escucha activa” en el progresismo, es decir, la atención a las demandas de otros usuarios, a la vez que se identificaban tendencias y puntos de interés de la audiencia, lo cual ha facilitado un ámbito de interacción horizontal que disparó la información y los argumentos de las fuerzas progresistas fuera de la zona de confort que integra su propia militancia.

    Aunque como dije al principio se requieren de otras mediciones, se puede adelantar con los datos que tenemos delante que el #23F opositor no solo fue una soberana derrota política para la derecha comandada en Cúcuta por Marco Rubio, sino la primera gran evidencia de que la izquierda en el continente aprende a defenderse en la redes y hacerle frente a la guerra de nueva generación a escala regional.


    Este artículo fue publicado originalmente en Medium, el 25 de febrero de 2019.

    Rosa Miriam Elizalde

    http://misionverdad.com/opini%C3%B3n/apuntes-preliminares-sobre-la-guerra-en-las-redes-contra-venezuela